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El Diario de Cantabria

RACING

Una pareja fiable

Gándara y Granero ocuparán el centro de la zaga el domingo. El primero comenzó la temporada como lateral y el segundo como medio centro. Ambos ya jugaron juntos ante Burgos y Caudal mostrando un buen rendimiento.

Gándara y Granero, compartiendo defensa durante un entrenamiento en las instalaciones Nando Yosu. / J. R.
Gándara y Granero, compartiendo defensa durante un entrenamiento en las instalaciones Nando Yosu. / J. R.
Una pareja fiable

Borja Granero comenzó la temporada con la vitola de medio centro y Miguel Gándara con la de lateral derecho. Sin embargo, hoy ambos son centrales. La vida puede dar muchas vueltas y no son pocos los que estudian para una cosa y terminan trabajando en algo que no tiene nada que ver con aquello para lo que supuestamente se prepararon. Son las circunstancias que uno se va encontrando en la vida, la fortuna o el infortunio, el don de la oportunidad o las personas con las que uno coincide las que te pueden llevar de aquí para allá. En el caso de los dos jugadores citados, han sido, sobre todo, los continuos problemas físicos de quienes se prepararon desde que nacieron para ser centrales lo que les ha situado en el lugar que ocupan hoy. El domingo, el valenciano y el santanderino formarán el centro de la retaguardia mientras que los dos centrales contratados en verano para hacerse fuertes en esas mismas posiciones tendrán que ver el partido de la grada. Ambos forman una pareja prácticamente improvisada pero lo mejor de la historia es que ya han demostrado su fiabilidad.

El del domingo ante la Real Sociedad B será, si nada sucede hasta entonces, la tercera experiencia conjunta de Granero y Gándara como centrales. Ambos formaron ya la pareja titular que salió a jugar ante el Burgos y apenas cuatro días después ante el Caudal en Mieres. Y ambos exámenes los superaron con nota a pesar de coincidir con el momento más delicado de la temporada hasta ese momento. Viadero incluso se jugó el puesto en el envite ante el equipo de la capital burgalesa y lo hizo con esa pareja, a la que tuvo que alinear porque tampoco tenía alternativa al coincidir las lesiones de Regalón, Gonzalo e incluso Córcoles. Esto último hizo que al entrenador cántabro no le quedara más remedio que alinear a Gándara y Granero en el centro de la zaga, pero valoró tan positivamente el resultado que se mostró dispuesto a dar continuidad a la fórmula.

Para Gándara, aquella doble experiencia ante el Burgos y el Caudal supuso una vuelta a los orígenes. Porque su historia particular ya tiene sus peculiaridades. Es un jugador aún muy joven pero que ya ha tenido un ida y vuelta. Él estudió para central pero, cuando llegó al primer equipo, se vio convertido, de pronto, en lateral derecho. Las circunstancias que en ese momento tuvo que manejar Ángel Viadero le llevaron hacia allí. Cuando el entrenador le reclutó para completar la pretemporada del 2016, lo hizo teniendo en cuenta que tenía un central entre manos. Sin embargo, primero una pronta sanción a Córcoles, a la que se sumó después una posterior lesión, hicieron que se abriera un espacio en blanco en el puesto natural del número dos. El alicantino no tenía un recambio natural y el técnico no veía nada fiable en el filial, por lo que apostó por Gándara como lateral derecho. Y le gustó. De hecho, preguntado posteriormente el entrenador sobre el canterano, nunca ha escondido que le considera un lateral a todos los efectos. Por eso el partido contra el Burgos supuso una vuelta a los orígenes para él. Quiso reivindicar su figura como central y la aprovechó bien.

Gándara rindió a un gran nivel ante el Burgos, lo que supuso toda una prueba de fuego para él. Demostró entenderse bien con Borja Granero, otro jugador que había comenzado la temporada en otra posición. De hecho, al igual que sucede con el canterano, da la sensación de que su entrenador le prefiere en otro puesto al que defiende ahora mismo, pero lo cierto es que ha jugado prácticamente toda la primera vuelta como zaguero. Sobre todo, ha sido por exigencias del guión debido a la larga lesión de Gonzalo, la misma que le dejó un par de meses apartado de los terrenos de juego. Se ha asentado, ha ido creciendo e, incluso, Viadero ha llegado a dejar a Regalón en el banquillo en las últimas semanas para no apartar al capitán del centro de la retaguardia. Se trataba, ante todo, de un intento de tocar lo menos posible una fórmula que estaba saliendo bien y que había permitido al equipo levantar el vuelo.

Y es que, fue aquel partido contra el Burgos el que lo comenzó a cambiar todo. Sobre todo, el segundo tiempo del mismo. Fue ahí donde aparecieron figuras que llegaron para quedarse, como las de Pau, Javi Cobo, Sergio y el propio Gándara. Estos dos últimos fueron las grandes novedades de una retaguardia que tuvo que reinventarse ante tanta baja acumulada. La fórmula salió bien y por eso el entrenador les ha dado continuidad. Lo malo fue que el defensa santanderino apenas pudo disfrutar de ella porque el jueves anterior al partido contra el Lealtad, que era el tercero que iba a encadenar como titular en el centro de la zaga, se lesionó. No pudo ser de la partida, Gonzalo volvió a escena y el canterano pasaría de verse en medio de una oportunidad inmejorable para poder tener continuidad en el puesto para el que había estudiado toda la vida a quedarse incluso fuera de la convocatoria en el último partido disputado en casa ante el Tudelano hace ya casi dos semanas. Lo peor fue que, con su lesión no sólo perdió su sitio como central, sino que también lo perdió en el lateral derecho, donde fue un inesperado Sergio quien se hizo fuerte.

Un mes después de aquella doble experiencia ante el Burgos y el Caudal, Gándara volverá a tener su oportunidad junto a Borja Granero, a quien en el presente curso le están respetando las lesiones. Es él quien siempre está ahí y los demás quienes van rotando para acompañarle en la retaguardia. Tanto el cántabro como el valenciano dibujaron una zaga que se mantuvo imbatida tanto ante el Burgos (1-0) como ante el Caudal (0-2). Ahora, con vistas ya a la visita de la Real Sociedad B a Santander, Viadero está preparando recuperar a esta pareja de defensores. De nuevo lo hará por fuerza mayor, ya que se han acumulado la sanción de Gonzalo y la lesión de Paco Regalón, que no volverá a estar disponible hasta el inicio de la segunda vuelta, ya el próximo año. La intención de Gándara será demostrar que él también puede tener continuidad aprovechando la incomparecencia por fuerza mayor de un compañero. Igual que le quitaron a él el sitio, ahora confía ser él quien se lo arrebate a otro. La competencia es enorme.

Lo cierto es que el partido contra el filial donostiarra será una buena prueba de fuego para el dúo formado por Gándara y Granero. En sus dos aventuras anteriores, se midieron a equipos que no estaban demasiado bien relacionados con el gol. Sin embargo, medirse a la Real Sociedad B supone medirse no sólo a un equipo que está en estado de gracia y que viene de ganar a los dos primeros clasificados, sino también a uno de los máximos goleadores. Sólo el Sporting B, el Mirandés y el Bilbao Athletic han marcado más que el conjunto guipuzcoano, que ha celebrado cuatro goles más que el Racing en los 17 partidos disputados hasta la fecha. Habrá artillería pesada delante y Gándara tendrá una buena ocasión para demostrar su valía en el puesto que ocupó en todas las categorías previas al primer equipo por las que pasó en La Albericia.

Viadero comenzó a preparar ayer la alineación que presentará ante la Real Sociedad B, que tendrá algunas novedades respecto a las últimas semanas. Será algo que termine de acreditarse en la sesión de trabajo de hoy, que servirá como campo de pruebas y ensayo general en El Sardinero a partir de las diez y media. Hay pocas dudas sobre que una de esas novedades será la de Gándara. Viadero también contaría con la opción de echar mano de Javi Gómez, que ya está recuperado, pero resultaría precipitado ponerle a jugar en un partido que ha ganado una gran importancia cuando todavía no ha disputado ni un solo minuto de juego en el presente campeonato.

Más allá de lo que suceda en defensa, Viadero probó varias cosas, como la de colocar a César Díaz junto a Dani Aquino. La entrada del manchego por Pau como titular podría ser una de las novedades para intentar ganaren eficacia goleadora. Pau ha acumulado más de un mes como titular sin haber visto puerta y, en la práctica, sin apenas haber rematado entre palos, ya que es un jugador que, como Aquino, suele desenvolverse lejos del área. En el fondo, es un jugador muy parecido al murciano y con César podría buscar algo diferente, como la velocidad y la capacidad de desbordar al espacio ganando las espaldas del rival.

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