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El Diario de Cantabria

RACING

Un lateral improvisado

Sergio nunca había jugado en un puesto que por fin le está dando continuidad en el primer equipo. En logroño repetirá con el dos a la espalda y allí prevé «un partido de tú a tú».

Sergio, dejando atrás a un rival en una de sus incorporaciones al ataque del pasado domingo. / J. R.
Sergio, dejando atrás a un rival en una de sus incorporaciones al ataque del pasado domingo. / J. R.
Un lateral improvisado

Ángel Viadero comenzó la temporada pensando que tenía dos laterales y ahora tiene tres. Fue uno de los puestos que mayor continuidad mostró respecto al curso pasado porque tanto Córcoles como Miguel Gándara seguían en el equipo. Sin embargo, ninguno de los dos ha jugado en ese puesto en el último mes. Mañana hará treinta días desde que el entrenador santanderino sorprendiera al respetable situando a Sergio Ruiz con el dos a la espalda (aunque aquel día vistió el cuatro) como solución de urgencia ante las múltiples bajas acumuladas en defensa. Y el astillerense ya no se ha bajado del carro. Y a ver quién se atreve a bajarle. Con partidos como el del pasado domingo ante el Tudelano, va a resultar complicado.

Sergio no ha parado de evolucionar en esa posición desde que se hiciera cargo de ella. Cada partido ha estado mejor porque también va acumulando horas de vuelo en esa posición y va adquiriendo los mecanismos propios del puesto. Él mismo reconocía que, en sus primeros compromisos con el dos a la espalda, a menudo tenía dudas de si salir o quedarse, o de ejecutar otros movimientos a los que no estaba familiarizado ni conocía en profundidad. Ahora se le ve más seguro e incluso valiente. El domingo pasado, en el partido ante el Tudelano, tardó menos de dos minutos en pisar el área rival.

Él mismo admite que cada vez «está mejorando más» y que, aunque al principio se «ceñía», sobre todo, a «los aspectos defensivos» y a tener bien cubierto su puesto, que es lo primero que se le exige a todo defensa, una vez que ha visto el campo bien abonado se ha sumado cada vez más «al ataque» y se ha encontrado «más cómodo» «Estoy jugando todo últimamente en ese puesto y, además, hay otros jugadores en el medio campo (su puesto natural) que lo están haciendo bien», recuerda para admitir que no tiene ningún problema en ganar estabilidad en esa posición novedosa que el domingo pasado dejó a Córcoles en el banquillo y a Gándara en la grada. Sergio ocupaba habitualmente una sala de máquinas donde hay una tremenda competencia y donde es muy difícil ganar continuidad y ahora ya suma todo un mes como titular, algo que hacía mucho tiempo que no conseguía. Si es como lateral derecho, pues viva el lateral derecho.

Su siguiente experiencia en el puesto será el domingo en Las Gaunas. Es imposible pensar que vaya a perder su sitio si todo va bien desde el punto de vista físico porque viene de realizar quizá su mejor partido como racinguista. La pena fue que no le acompañó el resultado. En el vestuario han pasado página porque el calendario obliga a ello: «El del Tudelano fue un partido competido y muy duro y, de hecho, terminamos todos bastante cansados. Pero ahora hay que prepararse ya para estar en la mejor disposición el domingo para jugar en Logroño y estar recuperados para ir a allí a por la victoria». Tampoco es del todo cierto que se pase página completamente tras el empate del pasado domingo porque en el vestuario se ha hablado y se ha analizado lo sucedido ante el bando navarro. Destaca Sergio que los jugadores siempre son «autocríticos y más aún cuando no se gana». «Nos enfadamos cuando no ganamos y más aún con lo que pasó el otro día, cuando tuvimos la victoria muy cerca. Lo que tenemos que hacer es encontrar los errores que cometimos, corregirlos y seguir aprendiendo y mejorando», subraya el nuevo lateral derecho del Racing.

No resulta difícil concluir que si no se ganó ese partido fue por la escasa capacidad del equipo verdiblanco para finalizar las jugadas y convertirlas en gol. Recuerda Sergio que el equipo falló «en la decisión final del remate a gol» y en el último pase, por lo que no fue una cuestión de juego, «de no llegar o no conectar con los delanteros». Eso se consiguió.

Ahora lo que queda es pensar en el Logroñés, que es la siguiente piedra en el camino con la que se va a encontrar el conjunto cántabro. Recuerda el futbolista de Astillero que al bando riojano «le gusta tener bastante el balón y también son verticales». Por esa razón, prevé «un partido de tú a tú que seguro que tendrá diferentes fases». Los hombres de Viadero han demostrado saber adaptarse a diferentes situaciones de partido aunque su intención inicial será «llevar el control del partido». Lo cierto es que se podrán sentir como en casa porque la afición racinguista se dejará ver y se dejará notar en el campo rojiblanco.

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