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El Diario de Cantabria

REAL RACING CLUB

Santi Jara también se cae

Se lesionó ayer de una posible rotura de fibras que deberá ser confirmada en la prueba a la que se someterá hoy. Junto a la baja de Óscar, deja al Racing sin especialista para la banda derecha y, sobre todo, sin su mejor arma a balón parado.

Santi Jara, en el suelo animado por un compañero en una imagen de archivo. / J.R.
Santi Jara, en el suelo animado por un compañero en una imagen de archivo. / J.R.
Santi Jara también se cae

No resulta sencillo mantener el optimismo cuando un equipo que estaba desbordado de ilusión por sus últimas actuaciones y sus mejores resultados está ante el partido más importante de toda la fase regular y, en vez de pensar exclusivamente en su gran rival, tiene que estar llorando la caída en combate de compañeros. Si el lunes entró Óscar en la enfermería ayer lo hizo Santi Jara. Ninguno de los dos podrá jugar el domingo pero es más que probable que tampoco en las próximas semanas. El canterano ya sabe que no podrá volver a ser de la partida hasta dentro de aproximadamente un mes y el manchego se someterá hoy a la ecografía que determinará cuánto tiempo se prolongará su espera.  Lo peor es que los dos jugadores juegan en el mismo puesto y son los especialistas que Ángel Viadero tenía a su disposición para la banda derecha. Ahora, le tocará pensar en alguna otra alternativa.

Apueste por lo que apueste el entrenador cántabro, lo que parece claro es que resultará una novedad. Necesita a alguien que vista el número siete y las opciones que maneja pueden ser varias. Las que trabajó ayer durante el ensayo general de El Sardinero, el mismo que vio a Santi Jara retirarse a las primeras de cambio, están descartadas. En los dos equipos que formaron sobre el terreno de juego, en un equipo jugó Unai por banda derecha y en el otro el habitual extremo derecho del filial, que es Frank Richy. Ninguno de los dos ha entrado en una convocatoria esta temporada, por lo que parece poco probable que se estrenen en León.

También descartada parece la opción de Jorge Somavilla, que ya ha jugado en el primer equipo en el extremo derecho a finales del pasado año. Incluso fue titular en un partido como premio al buen rendimiento que estaba dando en el filial pero, de pronto, desapareció del mapa y no se le ha vuelto a ver en las convocatorias. De este modo, las opciones que podría manejar el técnico podrían pasar por mantener a Gándara en el lateral y colocar a Córcoles como interior o bien situar en esa banda diestra a Héber o a Pau. Otra opción sería cambiar el dibujo y situar en el campo a un medio centro más dejando toda la banda a Córcoles o incluso hacer que alguno de los delanteros (Aquino) arrancara por banda.

Es algo que tendrá que pensar Ángel Viadero y, además, sin demasiado tiempo para preparar el plan B que necesita de urgencia. Hoy, como cada viernes, el entrenamiento será liviano y a buen seguro que, ante todo, servirá para intentar reflotar la moral del grupo tras los reveses en forma de lesiones sufridos esta semana. De este modo, quedará el de mañana, que, como suele suceder los sábados, sí será más táctico. Con todo, independientemente de la apuesta que realice el entrenador cántabro, para lo que sabe que no tendrá un sustituto es para el guante que tiene Santi Jara en la pierna derecha. Prácticamente todos los goles que marcó el Racing hasta hace tres semanas nacieron de un balón parado botado por el centrocampista de Almansa ya fuera en remate directo o en segunda jugada. El conjunto cántabro ganó un peligro a balón parado que antes no generaba, que es fundamental en el fútbol de hoy en día y que ahora ha perdido. Desde que Viadero se percató del diamante que había conseguido en el mercado invernal, comenzó a preparar jugadas a balón parado tres días por semana. Y el fruto se ha visto. Sin embargo, ahora ya no hay quien ponga los balones donde hay que ponerlos.

 

«Un pinchacillo». Santi Jara abandonó el entrenamiento en los primeros compases del entrenamiento de ayer. El partidillo a campo completo ya había comenzado y, de pronto, notó que algo no iba bien. «Fue en una jugada en la que rápidamente me di la vuelta porque Miguel (Gándara) me la había dado al espacio y en ese momento he notado un pinchacillo», explicó el futbolista de Almansa una vez terminada la sesión de trabajo completada en El Sardinero.

El jugador manchego no era nada optimista en la mañana de ayer por mucho que aún no conozca a ciencia cierta en qué se puede traducir ese pinchazo. Eso sí, él mismo recordaba que «hay que esperar a las pruebas porque igual estamos hablando de algo más grave y al final se queda en una contractura». Él entendía que «las sensaciones» que percibía le enviaban el mensaje contrario. El optimismo radica en que, como recordó, nunca antes se había lesionado en la zona dolorida, que corresponde al aductor mediano de su pierna izquierda. Esto quiere decir que esas malas intuiciones que percibe pueden estar siendo mal traducidas por su parte. Es lo que la ecografía determinará hoy. En el caso de que haya rotura, el Racing deberá estar varias semanas sin su jugador de banda derecha y sin su mejor arma a balón parado.

Lo peor es casi el momento, coincidiendo con la baja de los otros dos especialistas en la banda derecha, ya que no hay que olvidar que César también está en el dique seco, y a las puertas de un partido que calienta incluso al más frío. A buen seguro que si hubiera sucedido siete días más tarde la perspectiva sería otra. «A los que más nos jode que pasen estas cosas es a nosotros porque el partido de León es importante y, además, necesitábamos estar todos a tope», recuerda Santi Jara. Sin embargo, las cosas no han salido bien estos últimos días. Y es que, a la lesión el lunes de Óscar y a la suya de ayer, hay que sumar a los cuatro jugadores que dieron el susto el miércoles, que ya ayer se ejercitaron con relativa normalidad.

Queda acreditado con esta nueva colección de bajas que no está siendo la temporada del Racing en cuanto al apartado físico se refiere. Tras la calamitosa primera vuelta que tuvo que soportar, en las que hasta cuatro jugadores pasaron por el quirófano, daba la sensación de que el cupo ya estaba completo. No podía haber más lesiones. Sin embargo, se ve que sí. Todo parece siempre en disposición de empeorar. De ahí que, mirando el panorama, casi más importante que llegar primero al playoff es llegar con todos.

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