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El Diario de Cantabria

RACING DE SANTANDER

Pouso por fin ficha a Aquino

El delantero completó ayer la práctica totalidad del entrenamiento y, si no sufre ningún imprevisto, podrá jugar el domingo. Tiene claro que concluirá mejor la temporada quien esté «mejor anímica y mentalmente».  

Aquino, de espaldas, peloteando ayer sobre la nieve junto a Borja Lázaro. / J.R.
Aquino, de espaldas, peloteando ayer sobre la nieve junto a Borja Lázaro. / J.R.
Pouso por fin ficha a Aquino

Desde su llegada al Racing, Carlos Pouso aún no ha podido contar con Dani Aquino en plenitud. En su debut ante la Peña Sport en Tafalla, tuvo que sacarle del terreno de juego a los veinte minutos por lesión.  Ante el Izarra, tuvo que esperar al segundo tiempo para ponerle a jugar y el pasado sábado en Lezama ni siquiera pudo entrar en al convocatoria. Y así es complicado. No contar con tu mejor jugador ni con tu futbolista más desequilibrante es todo un contratiempo para alguien que pretende poner la maquinaria a funcionar. Lo bueno es que parece que el túnel ya ha quedado atrás y que el delantero murciano podrá jugar por fin de inicio el domingo ante el Vitoria. Sus sensaciones hasta ayer eran buenas y, aunque siempre cabe el peligro de que se repita en cualquier momento la escena de la semana pasada, los galenos y el propio jugador son optimistas.

El plan de los médicos con Aquino ha sido ir aumentando progresivamente la carga de trabajo. Si el martes sólo completó el calentamiento con el grupo y, a partir de ahí, realizó trabajo personalizado de recuperación junto a los demás lesionados, ayer ya completó la práctica totalidad de la sesión con el resto de compañeros. Incluso disputó los partidillos a campo reducido ejerciendo siempre el papel de eje, el de quien lleva un peto diferenciado y va siempre con el equipo que tiene el balón. Así está menos expuesto a encontronazos con otros futbolistas y también se exige menos físicamente.

Hoy jueves la intención será completar el partidillo a campo completo que a buen seguro organizará Carlos Pouso en Los Campos de Sport. Será la prueba del nueve que deba confirmar que el entrenador va a poder disponer por fin de un Aquino a pleno rendimiento. Ayer, éste aseguró que la evolución del edema que le detectaron la semana pasada «va bien» y que, aunque van a intentar «ser cautos», el gran objetivo es «llegar al domingo». Y creen que lo van a conseguir. De este modo, el todavía máximo goleador del equipo confirmó su firme deseo de vestirse de corto ante el Vitoria para aportar su «granito de arena» y, además, «hacerlo bien para que el equipo también esté lo mejor posible».

Y falta que le hace. Tras encajar un doloroso 3-0 el pasado sábado en Lezama, mirar al futuro con un grado de optimismo se hace un poco más complicado, pero Aquino anima a hacerlo porque él es de los que ve brotes verdes no sólo en el arranque de segundo tiempo del pasado sábado, sino en el trabajo diario que vienen desarrollando. Por eso cree que lo prioritario ahora es «hacer valer nuestro campo y ganar el domingo en casa para sumar los tres puntos» con el fin de que ese día a día se afronte con una mayor tranquilidad y los frutos salgan a relucir más rápido y con mayor claridad.

Entiende el delantero murciano que hay un ambiente de pesimismo rodeando al equipo, pero también aclara que se trata de un aspecto exterior. «Desde fuera se ve así, pero el equipo está trabajando bien y en una dinámica muy buena», destacó. De hecho, en su alocución se mostró con ganas de dar detalles sobre ese día a día que le transmite tanta ilusión y que confía en que derive en una inminente recuperación, pero entiende que no servirían para aplacar las «dudas» al no estar acompañados, al menos por ahora, «de resultados positivos». «El método de entrenamiento es buenísimo aunque también es verdad que vamos a contra reloj porque quedan once jornadas y hay que sumar de tres en tres para acercarnos arriba y también consolidarnos en puestos de playoff», subrayó. Los resultados que se han dado en lo que se lleva desarrollado de segunda vuelta han hecho que ya no haya que hablar de liderato, sino de, cuanto menos, no perder el derecho a disputar la fase de ascenso. Es el mínimo que hay que exigir a ese equipo.

La zona media alta de la clasificación se ha comprimido pero entiende Aquino que es algo «normal en Segunda B». Ya advierte de que «cada vez va a costar más ganar porque la gente se juega más cosas». «Los de arriba quieren ganar para meterse en playoff y los de abajo no perder para no descender», detalló. «Esto es el fútbol», añadió. En ese sentido, tiene claro que saldrá ganando «quien mejor esté anímica y mentalmente». Lo malo es que se trata de una faceta que no lleva demasiado bien el equipo racinguista. Y así lo reconoce su entrenador cada vez que analiza la situación del equipo. Ve a los jugadores presionados y excesivamente responsabilizados y eso hace que las piernas queden agarrotadas. De hecho, ahí debe estar la explicación a la bajada de brazos que se dio el pasado sábado después de recibir el segundo gol del Bilbao Athletic con veinte minutos aún por jugar. Aquello fue el reflejo de un equipo sonado y tocado. Sólo cabe esperar que no esté hundido.

«El trabajo no nos falta porque trabajamos muy bien», insistió Aquino tras el entrenamiento de ayer. A partir de ahí, toda la importancia recae en la personalidad y saber estar que cada equipo sea capaz de mostrar sobre el terreno de juego en los momentos importantes. Tiene claro que, «quien esté más entero, sepa sufrir, sepa superar los malos momentos y sacar los tres puntos cada fin de semana, será quien esté más arriba al final y quien mejor va a llegar al playoff». Y, teniendo en cuenta como está la situación, el objetivo actual ha de ser recuperar al grupo para construir un bloque competitivo y difícil de batir con vistas a la fase de ascenso.

Sin errores. Para conseguir ese objetivo, prefieren ir paso a paso «y partido a partido» en vez de plantearse metas y objetivos a medio o largo plazo. El proceso de reconstrucción del proyecto ha de ir trabajándose semana a semana por mucho que los jugadores y los entrenadores sepan que el Racing tiene «la obligación de ser líder». Sin embargo, también recordó el atacante verdiblanco que de nada sirve terminar en lo más alto de la clasificación al finalizar la fase regular «si luego no llegas al playoff cometiendo los mínimos errores, que al final son los que te machacan». «El año pasado, en noventa minutos se nos fue una temporada entera, por lo que tenemos que llegar lo más preparados posible al playoff, donde hay que cometer pocos errores, donde hay que encajar poco y ser capaz de rentabilizar tus goles», afirmó Aquino. «Ojalá pudiéramos ganar todos los partidos 3-0 y superar facilísimo el playoff, pero el playoff es eso: gana quien menos errores comete y más rentabiliza sus goles», resaltó.

Todo esto no quiere decir que Aquino dé por imposible terminar en lo más alto, ya que recordó que «los equipos de arriba tampoco están ganando con facilidad». Quedan once jornadas y treinta y tres puntos por disputarse y esos «son muchos puntos». «Lo normal es que no sea como el año pasado, cuando hubo que hacer una barbaridad para ser campeón», apuntó. Por eso dejó claro que la intención del conjunto cántabro va a ser «pelearlo hasta el final». Que no lo dude nadie porque también son irrebatibles las ventajas de culminar la fase regular en lo más alto.

Lo bueno es que parece que el equipo ya tiene claro el camino a seguir para intentar la remontada final. Los jugadores se aferran a las «cosas buenas» que se vieron «en el inicio de la segunda parte» del partido del pasado sábado en Lezama. «Todavía queda corregir errores, pero se va viendo la mano del nuevo entrenador y lo que quiere», destacó Aquino. En ese sentido, ve positivo que el Racing quiera ser «valiente con el balón» pero sin dejar de ser «vertical», lo que ha sido su seña de identidad desde el pasado curso. «Tenemos que llegar con mucha gente y tener presencia en el área contraria, ya que en el fútbol queda más arriba quien más argumentos pone», incide Aquino. Y en esto último es importante su aportación y su recuperación después de tres semanas renqueante.

Queda por saber desde dónde llegará esa aportación de Aquino. Antes de tener que retirarse del entrenamiento de la semana pasada en El Sardinero, Pouso estaba probando al máximo goleador verdiblanco por banda derecha, algo que se podría repetir hoy con vistas al encuentro de Vitoria. El murciano no se queja siempre que tenga la oportunidad «de entrar en el once». «Al final, tiene muchos jugadores de características similares que pueden jugar en diferentes posiciones, por lo que hay que adaptarse», destacó el futbolista de ascendencia argentina. Éste aseguró que es capaz de encontrarse también «cómodo» arrancando desde la banda diestra. Lo importante, en su opinión, es que todos vayan «cogiendo las ideas del entrenador, que son sencillas y buenas para el equipo».

Todo ello, con el único objetivo de ganar «donde sea y como sea». Porque Aquino sabe que urge enlazar victorias con cierta frecuencia para rearmar material y moralmente al colectivo. «Es verdad que a todos nos gustaría jugar muy bonito como el Barça de Guardiola. Nos encantaría a todos pero esto va de ganar», subrayó. No se atrevió a añadir el latiguillo de «ganar de cualquier manera» porque recordó que no es su «estilo», pero sí «intentar hacerlo con el mayor número de argumentos posible para intentar que todo el mundo se enganche a este proyecto». Como ya había dicho en ocasiones anteriores, entiende que haya un cierto desánimo al ser este el cuarto año en Segunda B de los últimos cinco. Es algo que, como recordó el murciano, «no le viene bien a nadie porque todos queremos estar lo más arriba posible». Tanto los aficionados como los propios jugadores.

Esa inquietud de los seguidores verdiblancos se ha traducido en una exigencia y una impaciencia que no había estado tan presente en cursos anteriores. Quizá, porque el equipo nunca había estado cuarto a estas alturas. Con todo, Aquino garantizó que al equipo no le «preocupan los posibles pitos». Lo que tiene claro es que, al igual que «desde la victoria se corrigen mejor las cosas», también «desde el ánimo se ayuda más». Entiende que el aficionado «tiene su derecho» a mostrar su opinión sobre lo que ve en el terreno de juego, pero también muestra su confianza en que no se vuelvan a repetir los pitos de los últimos partidos en casa «por que a la media hora de juego ya vayamos ganando bien, lo que sería lo mejor para todos». Con todo, por si acaso no sucede eso, invitó al seguidor racinguista a «animar al quipo» al igual que él mismo se comprometió «a darlo todo». Puede ser un buen trato.

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