Martes. 06.12.2016 |
El tiempo
Martes. 06.12.2016
El tiempo
El Diario de Cantabria

RACING

Un mal negocio

Viadero tuvo que tomar el domingo una drástica decisión para cortar el coladero en el que se había convertido la banda izquierda; Se complica así el futuro de Bontempo en el equipo

El rendimiento de Bontempo ha ido claramente de más a menos. / J. R.
foto nacho cubero
El rendimiento de Bontempo ha ido claramente de más a menos. / J. R. foto nacho cubero

A Ángel Viadero se le acabó la paciencia poco antes del minuto sesenta, cuando el penalti tan riguroso como absurdo cometido a partir de un movimiento que invitaba a interpretaciones complicó un partido que apuntaba hacia un plácido final. El entrenador dijo basta. Aquello fue la gota que colmó el vaso. Hasta ese momento, el Caudal había encontrado una autopista en la banda izquierda del Racing durante todo el partido muy similar a la que había encontrado el Boiro quince días antes. El mal venía de atrás y el entrenador verdiblanco, sabiendo que su equipo no se podía permitir otro tropiezo, cortó por donde había que cortar. Sin miedo. No fue una decisión sencilla pero si algo ha demostrado el entrenador santanderino desde que está al frente de la nave verdiblanca es tener las ideas claras y no temblarle el pulso a la hora de tomar decisiones. Y la del pasado domingo en Mieres fue muy dura. Lo que hizo fue señalar directamente a Leo Bontempo y dejarle claramente en evidencia. El jugador lo sabe. Es un profesional, sabe de qué va esto y es consciente de que, a partir de ahora, va a tener complicado volver a escena.

Lo que tuvo que hacer Viadero para cortar la vía que había encontrado el Caudal por su banda derecha para hacer daño al Racing fue tan forzado que deja claro que muy grave tenía que ser lo que estaba viendo para alterar de tal manera su retaguardia. Para sacar a Bontempo del campo, el entrenador verdiblanco tuvo que colocar a un joven central canterano de 19 años en el lateral derecho y situar a Córcoles en el izquierdo. El club cántabro se fue hasta Argentina en busca de un lateral izquierdo y, algo más de dos meses después, el técnico tuvo que sacar a éste del campo para meter en el terreno de juego a alguien de la casa. Paradojas del fútbol.

El tiempo ha ido en contra de Bontempo. Comenzó vendiéndose bien y mostrando aptitudes aprovechables que después apenas se han visto. Sobre todo, últimamente. Al jugador se le vendió como un lateral con proyección ofensiva. De hecho, incluso afirmaron los técnicos que, una vez que se recuperara Julen Castañeda, Bontempo podría incluso ser un posible sustituto de Héber en un momento dado. Sin embargo, ese supuesto cariz ofensivo se mantiene apagado. Al futbolista argentino no se le ha visto nunca doblar a Héber, con quien a menudo ha resultado patente que no tiene una buena conexión futbolística, y defensivamente ha tenido partidos desastrosos como el del pasado domingo. Que Viadero llegara tan lejos como para apartarle del terreno de juego a la hora de juego y sacrificar un cambio para cambiar sus dos laterales parece dejar claro que se le ha terminado la paciencia.

El técnico está contando ya las horas para que vuelva Julen Castañeda, que lleva un par de semanas completando algunos ejercicios con sus compañeros. Sin embargo, aún le quedan más de dos semanas para volver. En verdad, no lo hará con todas las consecuencias hasta el nuevo año y, por lo tanto, hasta la segunda vuelta. Con todo, él tiene puesto el objetivo de volver para disfrutar al menos del partido de vuelta de la eliminatoria de Copa del Rey. En el momento en el que cayó lesionado de esa maldita subluxación de hombro que tanto viene mermando las plantillas verdiblancas en las últimas temporadas, dejó claro que lo que más le dolía era, por un lado, perderse el partido de Ponferrada, ya que él había jugado en el conjunto berciano y le apetecía volver, y, por otro, disfrutar de la eliminatoria copera ante un equipo de categoría europea. A esto último quizá pueda llegar para quitarse esa espinita.

Cuando se lesionó Castañeda se abrió un agujero en una plantilla que no tenía un sustituto natural para el tolosarra. Tampoco en la cantera había un jugador en el que confiara Viadero después de haber descartado a Chus Puras, al igual que hiciera Munitis un año antes, durante la pretemporada. Por eso el Racing acudió al mercado. Hasta que encontró un sustituto y este se puso en forma, el equipo salvó la situación jugando con Gándara o Camus en el lateral zurdo. El domingo pasado, en cambio, el técnico apostó por la veteranía y experiencia de Córcoles para tapar el agujero y éste cumplió como pudo. Cuanto menos, tapó el agujero que se le había abierto desde el principio de partido en el puesto del tres.

Bontempo vino del Quilmes, un equipo de la máxima categoría argentina, donde el lateral jugó más de cien partidos. Aquello parecía una garantía que le hizo ganar una confianza a la que no está respondiendo. De hecho, su rendimiento en Segunda B pone en cuestión el estado de salud del fútbol en Argentina, quizá condenado por la salida constante de jugadores hacia aventuras forasteras.

ESTRELLAS POR UN DÍA. Su partido del domingo fue un desastre. Y quizá él sea el primero que lo sepa, ya que es obvio que el Bontempo de hoy no es el Bontempo que llegó en su día. En Mieres hizo constantes faltas en su propio campo que, por un lado, mostraban su impotencia para frenar a un Quero que se sintió por un momento mucho mejor de lo que es, al igual que le sucedió a Marcos Álvarez en Boiro. Por otro, pusieron en constante peligro a su equipo al conceder al Caudal numerosas ocasiones de intentar hacer daño a balón parado.

Viadero vio que el Caudal sólo estaba siendo capaz de hacer daño por ahí y por eso, después de pensar una decisión que sabe que puede resultar trascendente, decidió cortar por lo sano. A partir de ahí, se antoja complicado que Bontempo vaya a jugar de inicio los próximos partidos. Quizá el técnico aproveche el partido copero del próximo jueves para probar algo nuevo. Las opciones que tiene pasan por repetir la maniobra de Mieres y poner a Córcoles por la izquierda y a Gándara por la derecha o al revés, que es lo que hizo nada más lesionarse Castañeda. Con todo, el entrenador cuenta ahora con una alternativa que no tenía hace ocho días, que es colocar a Mikel Santamaría en un puesto donde nunca ha llegado a estar a gusto pero donde sí ha sabido cumplir. Sobre todo, si se le libera de la posición de pasar con asiduidad más allá de la línea de medios. Esta opción la ha ganado el técnico con el fichaje de Israel Puerto, que incluso ya disputó el pasado domingo sus primeros minutos dejando claro Viadero que tiene plena confianza en su estado de forma. Está dispuesto a contar con él desde ya. Mientras, Bontempo es consciente de que su temporada va a resultar complicada y que tendrá difícil salir a escena una vez que Julen Castañeda vuelva a ser uno más. Nunca es fácil sustituir a mitad de temporada a un jugador que está siendo importante en un equipo.

Comentarios