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El Diario de Cantabria

RACING

En cuadro para el domingo

Iván Ania afrontará el último partido de liga regular sin Kitoko, Tresaco, Cejudo, Barral, Dani Segovia y de Vicente por lesión, por sanción o por tener cuatro amarillas

Iván Ania, en la banda del Carlos Tartiere. / LOF
Iván Ania, en la banda del Carlos Tartiere. / LOF
En cuadro para el domingo

Una vez hechos los deberes, la función de Iván Ania de cara al último partido de la temporada era elegir entre tomárselo como una especie de ensayo general con vistas al playoff aprovechando la visita de un rival potente o dar descanso a buena parte de los que, siete días después, jugarán el primero de los dos partidos en los que el equipo se lo jugará el todo por el todo. Ya da igual porque lo cierto es que apenas va a tener margen para elegir porque apenas va a disponer de quince futbolistas del primer equipo para la convocatoria. Por un lado, están los lesionados y quienes verán el encuentro desde la enfermería y, por otro, los que están sancionados o amenazados de sanción, que, en principio, no van a estar ni en el banquillo.

La lista de bajas es muy amplia. En principio, no podrán ser de la partida para recibir al Logroñés Kitoko, Tresaco, Cejudo, De Vicente, Barral ni Dani Segovia. No hay ni un delantero disponible, lo que tampoco será una situación novedosa para el conjunto cántabro porque Ania ya apostó por salir a jugar en el Carlos Tartiere el pasado domingo sin un ‘nueve’. Algo similar tendrá que utilizar para jugar contra el equipo riojano, que llegará a El Sardinero con la intención de afianzar la segunda plaza que le permita jugar los partidos de vuelta de todo el playoff en casa siempre que no se cruce con un campeón de grupo, algo que sólo le podría suceder en la tercera y última ronda en caso de conseguir ese subcampeonato que ansía.

Rafa Tresaco, Kitoko y Cejudo están lesionados. Los dos primeros sufren sendas roturas de fibras y, en el caso del primero, intentará llegar a esa primera ronda del playoff, pero el segundo está descartado. Mejor suerte tuvo el tercero, que se retiró a tiempo el pasado domingo y a quien sólo han detectado una elongación. No se ha roto y, en principio, podría llegar sin problemas para la fase de ascenso. Para lo que está descartado es para jugar el domingo contra el Logroñés.

Ese día, tampoco jugarán los que están al borde de la sanción. A la fase de ascenso entran limpios de tarjetas todos los futbolistas pero si alguien es expulsado o ve una quinta amarilla en el último encuentro liguero ha de cumplir la sanción en el primero de la fase de ascenso. Por eso David Barral y Dani Segovia, que son los dos que tienen cuatro amarillas, no van a jugar el domingo contra el Logroñés. Lo del primero de ellos es una verdadera faena porque va a llegar a los partidos decisivos habiendo jugado apenas veinte minutos en el último mes de competición. Y va a ser el ‘nueve’ con el que se la juegue el Racing. Además, ante el Logroñés tampoco estará el madrileño aunque el entrenador ya dejó claro el pasado fin de semana que no tiene demasiada confianza en él, ya que prefirió jugar sin delantero antes que sumarle a él al once. Al final, acabaría entrando por la lesión de Cejudo y terminaría marcando. El fútbol es muy caprichoso.

Lo que no se puede decir es que la prueba que hizo el entrenador de jugar sin punta saliera bien porque el Racing no brilló durante el primer tiempo. Fueron Cejudo y Noguera quienes se fueron alternando como hombres más adelantados. El segundo de ellos terminaría jugando como medio centro y lo cierto es que fue donde mejor rindió en Oviedo. Ninguno de los dos delanteros irá ni convocado porque lo cierto es que ambos son calientes y, de haber algún problema en el partido, incluso se podrían jugar una amarilla en el banquillo. En el mismo, el propio Ania comenzará también el encuentro en capilla y con la amenaza de perderse el playoff si es amonestado. Con todo, se ha notado una gran evolución en él desde principios de temporada, ya que sigue los encuentros mucho más calmado. Aún así, habrá que verlo cuando de nuevo el equipo se esté jugando las habichuelas, algo que hace mucho que no sucede.

Teniendo en cuenta cómo han terminado Barral y Dani Segovia la temporada, aún se lamenta más la mala suerte de Tresaco, ya que lo tenía todo a favor para haber acumulado un buen número de minutos en el último mes liguero para demostrar si estaba en disposición o no de aportar en la fase de ascenso. Su proceso de recuperación parece que va por buen camino pero le va a llegar la hora de la verdad sin apenas haberse probado. 

Quien también había estado varias semanas con cuatro amarillas y acabó viendo la quinta el pasado domingo fue Rafa de Vicente. No tuvo consecuencias porque, sucediera lo que sucediera, sabía que no iba a jugar contra el Logroñés. El equipo riojano llegará con la necesidad de un empate para consolidar el segundo puesto y está por ver cómo se toma el encuentro. A buen seguro que también estará pendiente de tarjetas y demás para llegar limpio al playoff, ya que es consciente de que deberá emplear el camino largo de seis semanas en el mejor de los casos. Mientras, el Racing confía en que le valga con dos.

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