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El Diario de Cantabria

RACING - VITORIA

A por el quinto

El Racing pretende mantener su pleno de victorias en la segunda vuelta a costa del vitoria. El debut de Mario Ortiz podría ser la principal novedad del once de Iván Ania.

Alberto Noguera, tras su primer gol como racinguista. / J.R.
Alberto Noguera, tras su primer gol como racinguista. / J.R.

Disponer de dos partidos consecutivos en casa, donde el Racing sólo ha dejado escapar dos puntos en toda la temporada, ante dos rivales de la zona baja de la clasificación ha de suponer una obligación. Seis de seis. No hay negociación posible. En el equipo verdiblanco siempre la tienen, pero hacer pleno contra Izarra y Vitoria y, de esta manera, conseguir cinco victorias consecutivas es un objetivo nada descabellado que puede permitirle (y, de hecho, se lo está permitiendo) dar un zarpazo bueno al primer puesto clasificatorio. Al conjunto navarro ya le ganó hace siete días y eso hizo que hoy el equipo cántabro arranque el partido con nueve puntos más el golaveraje de renta. Y su intención no es administrarla, sino aumentarla.

El Racing recibe hoy a ese equipo que se llama Vitoria pero que es filial del Eibar, donde entrena aunque juegue sus partidos en Llodio, una localidad cercana a Bilbao. Así es imposible granjearse aficionados. Y lo cierto es que no los tiene. Al campo van los familiares de los jugadores y listo. Nada que ver con lo que se encontrarán hoy en Los Campos de Sport. En el fondo, es muy complicado ver dos clubes tan diferentes viéndose las caras en un terreno de juego. Sin embargo, es con esto con lo que ha de lidiar el conjunto cántabro. Es de esta trampa de la que urge salir cuanto antes.

Para conseguirlo, no hay que bajar el listón. Al contrario, hay que intensificarlo porque, aunque es cierto que el equipo verdiblanco está contando por victorias todos sus partidos en esta segunda vuelta (van cuatro), también lo es que no le ha sobrado nada. Ha sumado doce puntos de otros tantos posibles pero a nadie le habría extrañado que hubieran sido cuatro. Porque son partidos que ha ganado el Racing como bien los podía haber empatado. La moneda ha salido cara gracias al penalti que paró a última hora Iván Crespo en Zubieta, a los marcados a dos minutos del noventa en Getxo y en El Sardinero hace siete días y a la remontada de última hora contra el Mirandés. Está teniendo suerte el Racing, pero también es verdad que está comprando muchos boletos.

Lo que necesita es no jugar tanto con fuego y volver a sentirse tan superior como se sintió en otoño. En el fondo, tras ver cómo ha caminado el conjunto cántabro en las últimas semanas, el Vitoria saldrá esta tarde a jugar en El Sardinero con la certeza de que algún día se tendrá que acabar la suerte de los hombres de Iván Ania. Y es verdad. Por eso lo ideal es no necesitarla y confirmar que no sólo cuenta con el gen competitivo de ganar incluso cuando no se luce, sino que también es capaz de mostrar su mejor versión. 

Hoy se va a topar con un equipo que tiene más de lo que parece. Si uno mira a la clasificación del filial del Eibar, intuirá que el partido va a ser un mejor trámite, pero seguramente que no va a ser así. El mejor ejemplo de ello lo tienen los jugadores locales en el partido de la primera vuelta disputado en Ellakuri. Es cierto que ganó el Racing 0-2, pero ni mucho menos lo mereció. El equipo vasco fue mejor pero no 

tuvo ni la mitad de pegada que tuvieron los pilotados por Iván Ania. No brilló en un sintético en el que se quedó contra diez y en el que se encontró con un penalti mediado el primer tiempo que supuso un mazazo moral para un conjunto local que se estaba viendo superior hasta ese momento. 

De penaltis se ha hablado mucho esta semana. Sobre todo, desde que el entrenador del Mirandés iniciara una bola de nieve tras dejarse dos puntos en Barakaldo con la que daba a entender que los árbitros están beneficiando al Racing. A partir de ahí, se ha dicho de todo. Se ha alimentado un morbo que puede ser más dañino de lo que parece porque, en el fondo, sí puede condicionar a los colegiados. No sería la primera vez y, aunque todos en la caseta aseguran estar al margen de todos esos comentarios, es difícil olvidarse de ellos. 

Lo cierto es que el Racing ha ganado sus dos últimos partidos con sendos penaltis en el 88. Lo que también es cierto es que lo ha buscado más que nadie porque Ania ha arriesgado al máximo para ir en busca de la victoria. Quizá otro se hubiera conformado con el empate, pero él no. Le da igual echarse al monte desequilibrando su equipo para meter más mordiente arriba. Y lo que consigue con semejante toque de a rebato es que pasen muchas cosas y que, sobre todo, éstas pasen en el área rival porque es donde se acumulan los jugadores y el juego. Son ya varios los partidos en los que el Racing ha tenido que echar mano de la épica para llevarse los tres puntos y lo que necesita de una vez por todas es no necesitarla. Al menos, en estos partidos prosaicos que son más tramposos de lo que parecen. 

En el partido de la primera vuelta contra el Vitoria, se lesionó Kitoko. Hoy no estará. Poco ha jugado desde entonces. Hace un par de semanas se volvió a romper el mismo músculo que se rompió en Llodio y eso demanda precaución. Con todo, a quien hay ganas de ver en la sala de máquinas es al recién llegado Mario Ortiz. El Racing lo fichó hace más de dos semanas pero, aunque ha estado entrenando con el grupo con total normalidad, no pudo debutar el fin de semana pasado porque el trámite para liberar su ficha se ha alargado más de lo deseable y lo recomendable. El jugador ha reconocido que no lo ha pasado nada bien en todo este tiempo de incertidumbre porque, además, viene de sufrir todo un calvario extradeportivo en Reus. Por eso está como loco por olvidarse de todo y ponerse a jugar. Y será difícil ver que Iván Ania le deje en el banquillo a pesar de ser un recién llegado. 

Va a tener serios problemas el asturiano con el puesto de medio centro porque tiene una calidad enorme a su plena disposición. Mario Ortiz le puede dar mucho, cosas que los demás quizá no le daban. Por encima de todo, destaca por su salida de balón y su capacidad de ver luz y espacios por donde corre el aire donde otros muchos sólo ven oscuridad y diagonal. Siempre ha afirmado el entrenador verdiblanco que le gusta dominar los partidos con el balón pero no siempre ha podido hacerlo por sus dificultades para librar una buena presión. Sobre todo, cuando no está Jordi Figueras, algo que ha pasado a menudo desde octubre. Dehecho, elcatalánsólohajugado tres de los últimos catorce partidos del equipo verdiblanco. Y esos son muy pocos. 

Mario Ortiz es un pelotero que sabe bien lo que hacer con el balón y, además, es un muro de contención que roba y aporta equilibrio. Es un chollo. Quizá por eso haya sido titular con prácticamente todos los entrenadores que ha tenido. Y a buen seguro que lo será hoy. Lo que sucede es que Ania deberá sacrificar o a un Sergio que está en un estado 

de forma pletórico, o a un Rafa de Vicente que fue titular el fin de semana pasado y que revolucionó para bien el partido en Gobela, o a un Quique Rivero que, saltando desde el banquillo, resultó clave para terminar consumando la victoria ante el Izarra. No es fácil ponerse en la piel del entrenador. Es cierto que Chuti Molina ha puesto a su disposición un potencial espectacular que a buen seguro será la envidia de la categoría, pero también lo es que le ha puesto en serios problemas. Benditos problemas, dirá alguno, pero siguen siendo problemas. 

Es posible que el entrenador asturiano, poco amigo de realizar numerosos cambios entre partido y partido, repita la defensa de la semana pasada. Eso daría continuidad a Nico Hidalgo en el lateral derecho, a Julen Castañeda en el central zurdo y a Redru en el lateral izquierdo. Si es cierto que juega éste, tendrá muchos ojos puestos encima de él porque lo cierto es que estuvo lejos de dar un buen nivel la semana pasada. No estuvo bien ni en campo rival, ni en campo propio. Y desde la grada no son pocos los que tienen en cuenta que el futbolista andaluz ha llegado para cortar la trayectoria de un canterano como Jesús Puras, que había cumplido de manera notable cada vez que había tenido que jugar esta temporada y al que se le ha dificultado la tarea. 

Quizá la única novedad podría estar en la entrada de Iñaki Olaortua para dar descanso a Óscar Gil, pero tampoco parece muy probable. Sobre todo, mientras siga en el dique seco Jordi Figueras. Por lo visto durante la semana, da la sensación de que el catalán podría estar listo para jugar hoy mismo, pero no van a correr con él. Al contrario. Van a ir lentos y a buen seguro que tampoco jugará en Durango. Quizá el día elegido para su retorno sea el encuentro contra el Barakaldo con el que se cerrará febrero. 

Quien ocupará la enfermería junto a Kitoko es Enzo, que sufrió un esguince el jueves que le dejará en segundo plano. Eso hará que Ania dé continuidad a la línea de tres medias puntas con la que jugó contra el Izarra hace una semana. Noguera, Cejudo y Cayarga confirmaron tener una gran movilidad y entenderse bien juntos mientras que arriba es probable que repita Jon Ander aunque Dani Segovia ya está completamente recuperado de esa microrrotura que le sacó del terreno de juego en Getxo. 

Lo cierto es que Ania tiene donde elegir para medirse a un Vitoria necesitado y que, tras el cambio de entrenador, parece que está yendo hacia arriba. Visitará Santander tras sumar cuatro jornadas sin conocer la derrota repartidas con tres empates y una sola victoria. Necesita sumar para no salirse del camino y lo hará con la certeza de no tener nada que perder en un escenario como El Sardinero. Y cuando jóvenes jugadores con talento se quitan de encima el peso de la responsabilidad, puede suceder cualquier cosa, por lo que mejor será tener cuidado. 

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