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El Diario de Cantabria

RACING DE SANTANDER

«Hay que ir a por la primera plaza hasta el último partido»

Javi Cobo asegura que se sienten cómodo jugando con tres medio centros porque, además, le concede «más libertad».

Javi Cobo, bien protegido en uno de esos entrenamientos bajo un intenso frío de las últimas semanas. / J.R.
Javi Cobo, bien protegido en uno de esos entrenamientos bajo un intenso frío de las últimas semanas. / J.R.
«Hay que ir a por la primera plaza hasta el último partido»

Los últimos resultados que se han dado en la zona alta de la clasificación lo han comprimido todo. Como si de un acordeón se tratara, lo que antes eran grandes distancias y amplitud, ahora ya comienzan a ser estrecheces. Aunque el Racing no ha olido el liderato en toda la temporada, sí que ha venido disfrutando de un cómodo colchón respecto a la parte de la clasificación que deja a los equipos sin derecho a disputar el playoff. Esto le ha permitido dormir con decepción pero no con terror. Ahora esto último comienza a asomar porque la quinta plaza está a tres puntos y la cuarta a dos. Se huele el fuego. Sin embargo, a pesar de que el primer puesto está mucho más lejos que la cruda realidad que viene apretando por detrás, en el vestuario se resisten a dejar de mirar hacia arriba. El objetivo sigue siendo el mismo porque, de hecho, sigue estando ahí.

A Javi Cobo le preguntaron ayer si, teniendo en cuenta cómo estaban los bolos pinados a día de hoy, no había que empezar más a plantearse garantizar la presencia en la fase de ascenso que luchar por la primera plaza. Y el torrelaveguense tenía claro que no hay que bajar los brazos en la pelea por alcanzar el gran objetivo de la fase regular: «Hay que ir a por el primer puesto sí o sí y hasta el último partido. Luego, ya se verá lo que va pasando, pero hay que seguir hasta el final peleando por ello».

Lo cierto es que la pregunta en sí tiene trampa porque, en el fondo, lo único que necesita ahora el conjunto cántabro es ganar partidos, ya sea para escapar de sus voraces perseguidores como para alcanzar al Mirandés primero y al Sporting después. Lo fundamental es que comience a enlazar victorias para recuperar su autoestima, cortar las dudas y dar carpetazo a un pasado reciente donde las cosas no han funcionado. Después, será el tiempo quien dicte para qué habrá servido esa reacción, si ha valido para asomar por la cima de la montaña o simplemente para cumplir objetivos mínimos.

«El míster nos transmitió algo el primer día que nos ha gustado, y fue decirnos que la primera final era la de Tafalla, la segunda será contra el Izarra y la tercera contra el Athletic. Lo único que vale es ir partido tras partido porque si ganamos uno y después repetimos el siguiente, estaremos arriba seguro y, si no somos capaces de hacerlo, pues no lo estaremos». Es de cajón, pero a veces hace falta recordarlo. De nada sirve hacer cuentas de la lechera porque a buen seguro que muchos las hicieron cuando, tras enlazar victorias ante rivales tan duros como Gernika y Mirandés, uno vio que comenzaba una fase cómoda del calendario que incluso podría dar al Racing el liderato. Pero nada de eso sucedió. De hecho, el conjunto cántabro sólo ha sumado dos puntos de los nueve que podía haber ganado.

Lo que Javi Cobo admitió fue que los equipos que vienen por detrás «están apretando» y alcanzando a los tres que parecía que se iban a repartir el postre entre ellos. Por eso tiene claro que «siempre» han de tener «un ojo puesto por detrás, por si acaso». Hay que apretar y el primer paso tocará darlo el domingo en El Sardinero, el mismo escenario donde, la última vez que jugó el Racing, se encendió la caja de los truenos oyéndose cánticos que pedían la dimisión de todo el mundo y que a buen seguro precipitaron la destitución de Ángel Viadero. El medio centro torrelaveguense aseguró que no les preocupa cómo les vaya a recibir la afición aunque sí reconoció que entienden que la gente esté «nerviosa» al ver que su equipo no gana. «Lo entendemos, pero nosotros siempre salimos con la mejor actitud, lo que pasa que unas veces salen las cosas como esperamos y otra no», explicó.

 

Vaso medio lleno. Lo que, de primeras, parece claro es que Javi Cobo es uno de los principales beneficiados del cambio de entrenador. Aunque había participado en todos los partidos de la primera vuelta, en la segunda se mantenía prácticamente inédito. Sólo apareció en el encuentro ante el Leioa y para jugar, además, como interior derecho, una posición que no se adapta a sus aptitudes como jugador. El pasado domingo, ya con Pouso en el banquillo, fue titular y jugó en su puesto natural. De hecho, formó parte de una sala de máquinas compuesta por tres medio centros, lo que, como él mismo admitió, le da «un poco más de libertad». «A la hora de defender, hay que subir y bajar como si jugáramos con dos, pero sí es verdad que en ataque tengo un poco más de libertad», confirmó el canterano recordando que, tanto él como Sergio, jugaron con Antonio Tomás por detrás cubriendo las espaldas de ambos. Y eso se agradece.

Lo malo fue que esa primera experiencia con Carlos Pouso en el banquillo no salió bien. Aún así, Javi Cobo aseguró ayer que para el equipo no había sido una decepción. «Fueron dos puntos que se escaparon en los últimos minutos, pero fue un partido trabajado en un campo difícil en el que logramos recortar un punto porque Mirandés y Sporting B perdieron», subrayó. Sin duda, es una forma de verlo. Es la del optimista y la de quien prefiere el vaso medio lleno a medio vacío.

Desde el punto de vista personal, el jugador torrelaveguense afirmó estar «bien» y, «como todo el equipo, entrenando fuerte», línea que, en su opinión, han de «mantener» si quieren «lograr el objetivo». «Es verdad que últimamente no había participando en algunos partidos con Ángel (Viadero), pero siempre he estado a disposición del míster y ahora mismo estoy contento», afirmó.

El partido de Tafalla ante la Peña Sport no dejó de ser una primera toma de contacto con la pizarra de su nuevo entrenador. Javi Cobo es consciente de que aún necesitan «corregir conceptos que todavía pueden estar un poco liosos y seguir trabajando en ello», algo para lo que ha habido tiempo esta semana especialmente larga después de haber jugado un sábado y no volver a hacerlo hasta el domingo siguiente.

Además de ir profundizando en las novedades que pretende introducir el nuevo cuerpo técnico en el equipo, también hay que analizar lo sucedido en San Francisco para que no se vuelvan a repetir. Revisado ya el partido, recordó Javi Cobo que el equipo «salió muy enchufado en la primera parte jugando diez minutos muy intensos». Sin embargo, a partir de ahí fueron «bajando un poco el ritmo». «En el segundo tiempo, cuando quisimos actuar ellos ya empezaron a lanzar mucho y nosotros nos fuimos replegando más atrás. Creo yo que nos acomodamos demasiado y nos costaba salir», explicó.

Coincidió con lo analizado por el propio Pouso después de la contienda reconociendo que les había faltado «esa calma con el balón que a veces es necesaria para luego atacar». «Muchas veces, queremos llegar al área rival en dos pases cuando la situación pide calmar un poco el juego y tener el balón», añadió. Es algo en lo que están trabajando en un día a día que también ha cambiado con la llegada de un nuevo cuerpo técnico. Obviamente, cada uno tiene su librillo y cada uno tiene «maneras distintas». «Con Carlos (Pouso), ahora hacemos ejercicios más dinámicos con posesiones intensas y mucho partido y mucho disparo, algo que creo que viene bien», resaltó. Muchas de esas sesiones de trabajo se están llevando a cabo sobre hierba artificial. Reconoció el futbolista de Torrelavega que no es algo de lo que se esté resintiendo aunque prefiere jugar «en hierba natural». Sin embargo, entiende la decisión porque el césped de toda la vida está estos días «muy blando y se levanta mucho». En ese sentido, el Racing es un privilegiado por poder elegir.

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