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El Diario de Cantabria

ENTREVISTA

Sergio Araujo Cruz: «Talento, lágrimas y alta dosis de paciencia»

1. Nos acercamos a un escritor cántabro natural del Valle de Aras (Voto). 2. Siempre tuvo una gran imaginación, y a una edad muy temprana empezó a escribir, casi siempre temas relacionados con la fantasía, el terror o la ciencia-ficción. 3. Hace dos años tuvo la oportunidad de publicar su primera novela, ‘El despertar de la Leyenda’ con Libros.com, una editorial que trabaja mediante el crowdfund...

Segio Araujo con un ejemplar de su libro desde el Monte Castigo en San Miguel de Aras (Voto). / ALERTA
Segio Araujo con un ejemplar de su libro desde el Monte Castigo en San Miguel de Aras (Voto). / ALERTA
Sergio Araujo Cruz: «Talento, lágrimas y alta dosis de paciencia»

A partir de su primer libro, este escritor cántabro pudo reunir los apoyos suficientes y ver por fin el libro plasmado en papel, hecho que sucedió en mayo del año pasado, donde lo presenté en el Salón del Cómic Cantabria Alternativa. El éxito de esta campaña le abrió las puertas de Fanes, cuyo editor, David Pérez, confió en poder sacar al mercado un nuevo libro mío que tenía a medio escribir, continuación del anterior y titulado ‘La leyenda de la espada quebrada’, este que nos presenta y que acaba de salir al mercado. También en breve publicará un relato para la antología Ecos de los mares infinitos, de Ediciones Arcanas, y que transcurre en el Santander del siglo XVI y el mar cántábrico. El relato lleva por título ‘La leyenda oculta del Grial’. Estamos una tarde con él y esto nos ha contado. 

Pregunta. Para que el público le conozca ¿Cuéntenos un poco más sobre usted, algo más personal?

Respuesta. Creo que tengo un espíritu bastante inquieto, aunque no siempre puedo plasmar los proyectos que nacen de mi imaginación. Me considero una persona tímida, aunque con mucho sentido del humor; me tomo relativamente bien las bromas. Me gusta la naturaleza, leer, viajar, el cine… Soy un apasionado de la historia y me encanta la cartografía (yo mismo he hecho los mapas de La leyenda de la espada quebrada). Disfruto mucho con la meteorología (tenemos un grupo de Whatsapp donde solemos comentar el tiempo de Cantabria, aunque no soy ningún experto). Me relaja bastante pasear por mi tierra, escuchar la voz de los ríos, los pájaros, el viento colarse a través de los pinos, el mar... Aunque el mar también me da mucho respeto. No suelo ver demasiado la televisión, pero intento estar al día de las noticias y de lo que se mueve por el mundo. Utilizo más internet para esto último.

p. Formó parte del taller de escritura de Fuentetaja, ¿Cómo le ha ayudado?

R. En un taller de escritura sobre todo aprendes lo que no debes hacer; el talento se supone que viene de fábrica. Aprendí a ver mis textos de un modo crítico, que se me bajaran los humos y descendiese a la tierra; en suma, me ayudaron a contener el ego que tiene todo escritor. Luego, claro, aprendes algunos aspectos más técnicos (a puntuar correctamente, a no utilizar pleonasmos, a usar el tiempo verbal adecuado…).

p. ¿Dónde te inspiras para escribir tus historias?

R. Siempre digo que vivir en una tierra como Cantabria supone una ventaja para un escritor de fantasía. Las montañas coronadas de nieve, el verde intenso, los ríos, los bosques, el mar… Uno suele identificar la fantasía con este tipo de paisajes. Luego, en mi caso, me sirvo de las leyendas locales, como la de las ijanas del Valle de Aras, y en la historia. No hay mejor inspiración que nuestra propia historia.

P. ¿Cuál es tu escritor fetiche?

R. Tolkien, pero no el único. Poe, Swift, Verne, Bécquer…, y luego los autóctonos, como Manuel Llano o Pereda. También me encanta Gloria Fuertes (alguna canción del libro tiene su particular sello).

p. ¿Cree que la literatura puede cambiar el modo de pensar de la gente?

r. Puede ayudar a replantearse muchas cosas, pero la visión del mundo que cada uno tenga, esa es más difícil que cambie salvo que seas una persona de mente muy abierta. La lectura de El señor de los anillos me influyó mucho, sobre todo su ecologismo. Tolkien fue uno de los primeros ecologistas tal y como lo entendemos hoy. Lo que no me gusta es que un libro te diga lo que tienes que pensar. Entonces deja de ser un libro para convertirse en propaganda. Hoy día creo que hay un exceso de esto último, tratar de llevarte por un determinado camino. Y al final, somos nosotros los que hacemos nuestro camino; no necesitamos los pies de otro.

P. Las nuevas tecnologías han cambiado la manera de difundir y de concebir la literatura, ¿Cree que es bueno para los escritores?. ¿Y para el lector?

R. Los programas tipo Word son un milagro que los escritores deberemos agradecer eternamente. Han supuesto un salto enorme. Para el lector (y el escritor), los blogs literarios o los canales de booktubers resultan interesantes, porque hacen reseñas de libros y permiten al lector situarse ante una obra que quiere comprar o que le interesa. Existe una página llamada Goodreads donde todo el mundo te puede puntuar y dar su opinión, es una gran comunidad de escritores y lectores. En Twitter hemos visto que se pueden hacer verdaderas maravillas como demostró Manuel Bartual, o lo que está haciendo ahora la editorial Cerbero, involucrando a la gente para que cree hilos sobre novelas “falsas” en una especie de renovar la imaginería. Es una de las editoriales punteras hoy día en promoción a través de las redes. Por Facebook, yo he llegado a mucha gente, ya que lo que se comparte lo ven muchas personas. Instagram me parece menos útil para el escritor, pero también hay que saber explotarlo.

P. El libro que nos presentas, ¿de que trata?

R. La historia se centra en un universo fantástico creado por mí, Rodania, donde un hombre llamado Elodir librará su destino lejos de su hogar. En este caso no deberá destruir nada, sino todo lo contrario: iniciará un viaje para recuperar los fragmentos de la legendaria espada Bétherend, que tendrá que forjar de nuevo para así acabar con la ijana Garwieth y su reino de opresión. Para esa tarea, llena de peligros como se podrá imaginar el lector, contará con la ayuda de algunos amigos y seres que se irá encontrando. Es una novela de mucha aventura, de intrigas, traiciones, amor y batallas, muchas batallas. Pero el tema principal es la muerte. Además, las referencias al camino, y las dificultades que hallamos en él, son constantes. La mitología cántabra está muy presente, pues incluyo varias criaturas como el ojáncano, la ya comentada ijana, los enanucos bigaristas, el cúlebre, el cuegle o el alicornio. También meto algún topónimo cántabro, incluso de mi propio pueblo.

p. ¿Qué le atrae del género fantástico?  ¿Tiene otras preferencias?

R. Me atrae que puedes hacer con este género casi cualquier cosa. Por ejemplo, en mi libro aparecen los pasiegos. Y puedo asegurar que no desentonan. Obviamente, no se les describe con ese nombre, pero un cántabro no tendrá ninguna dificultad en identificarlos. De todas formas, tampoco soy un voraz consumidor de fantasía; bastante tengo con escribirla. Me gustan la ciencia-ficción y el terror, también algo de novela histórica o las biografías. Pero, en general, pico de todo un poco.

P. ¿Qué le diría a quienes consideran que la fantasía es un género para niños?

R. Cada uno puede pensar lo que quiera, faltaría más, pero yo le diría que está bastante equivocado. Por supuesto que la fantasía es muy atractiva para un niño, pero también para un adulto. Al fin y al cabo, este es el género que más se puede acercar a la historia en su versión medieval. Y la época medieval fue muy cruel en líneas generales. Tendemos a menospreciar al autor que escribe fantasía como si fuese un género menor de la literatura quizá porque no tenemos tanta tradición en lengua castellana como la literatura anglosajona. Y hay muy buenos referentes: Bécquer, Espronceda o Ana María Matute y su Olvidado Rey Gudú, el libro que es su obra cumbre y a la que dedicó buena parte de su vida.

p. ¿Vive el género fantástico un renacimiento en España o siempre ha gozado de buena salud?

R. No siempre, pero ahora está en un claro auge. La autopublicación ha ayudado en eso, y las editoriales tradicionales han visto que tiene tirón, y no solo entre los jóvenes. Hay un público, cierto, mayoritariamente joven, diría que adolescente, que consume mucha literatura fantástica. Porque sí, es literatura, y en algunos casos de notable calidad. Andrés Díaz Sánchez es un lujo para la fantasía patria, y posiblemente tenga una de las prosas más brillantes que yo haya leído jamás. Luego están referentes como Emilio Bueso, con sus tan comentadas Transcrepuscular o Antisolar, o Aránzazu Serrano Lorenzo, autora de los dos volúmenes de Neimhaim. Cabe destacar el empuje que han tenido las escritoras en los últimos tiempos después de una marginación absurda. 

P. Por último, ¿Qué hay que hacer para ser escritor?

R. Trabajo, lágrimas, una pizca de talento y una alta dosis de paciencia, pues hay que estar preparado para los muchos fracasos. Los escritores estamos hechos con trozos de decepciones.

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