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El Diario de Cantabria

"Aida" vuelve al Teatro Real, que aplaude como hace 20 años, con la versión de Hugo de Ana

El Real ha aplaudido esta noche la vuelta de "Aida" a su escenario tras 20 años ausente con el entusiasmo con el que acogió el estreno mundial de la versión de Hugo de Ana en 1998: su desierto, pirámides, marcha triunfal y cerca de 300 intérpretes han provocado de nuevo los "bravos" unánimes.

Vista general de la ópera más representada en el Teatro Real, "Aida", de Verdi. EFE
Vista general de la ópera más representada en el Teatro Real, "Aida", de Verdi. EFE
"Aida" vuelve al Teatro Real, que aplaude como hace 20 años, con la versión de Hugo de Ana

El teatro, según su intendente, Joan Matabosch, ha considerado "imprescindible" programar este título de Verdi, conocido por su magnificencia pero con grandes momentos de delicada e íntima belleza, en las celebraciones que ha organizado para conmemorar su bicentenario y los 20 años de su reapertura.

Y ha sido justamente la versión que el argentino Hugo de Ana estrenó mundialmente hace 20 años en el Real para inaugurar la segunda temporada del "nuevo" Real -que no había vuelto a programar "Aida"- la que han querido recuperar y de la que se ofrecerán 17 funciones con varios repartos.

"Esta 'Aida' va a permitir tener memoria, algo fundamental para una institución como esta; porque la proyección del futuro es imposible sin hacer un ejercicio de memoria colectiva", subrayaba Matabosch en la presentación de la ópera, que se estrenó en la Nochebuena de 1871 en El Cairo.

"Aida" quería llegar en 2018 como un "espectáculo nuevo" y no como "una pieza de museo rescatada; algo vivo y nuevo para los espectadores", según De Ana, y, a juzgar por su reacción, así lo ha recibido esta noche el público.

De Ana diseñó un espectáculo al servicio de la música, a diferencia de otras producciones de esta ópera, con la idea de ser "lo más austero posible" dentro de que, como él mismo resalta, es un director que tiende a lo barroco.

Descriptiva y coherente en lo musical y lo escénico, la versión de De Ana no es "La guerra de las galaxias", como a él le gusta decir, pero no se ahorra golpes de efecto y grandiosidad en cada una de las escenas, en las que no falta un detalle a una producción que costó en su momento 261 millones de pesetas.

El director de escena argentino ha optado por una producción de fuerte "poder simbólico" dominada por una "colosal pirámide" que sugiere el poder político y religioso en contraste con los paisajes desérticos, que enfatizarán la soledad de los personajes.

En su objetivo de profundizar en el conflicto interno de los personajes, De Ana -que también firma la escenografía y los figurines- se sirve de símbolos como la arena para resaltar la soledad de la esclava Aida, y de las piedras para subrayar lo universal y eterno de las guerras, la lucha por el poder, el fanatismo o el amor.

Y porque De Ana cree que "el mundo no ha cambiado nada" ha diseñado un ambiente opresor, claustrofóbico, en el que los ejércitos y los sacerdotes manipulan al faraón.

La ucraniana Liudmila Monastyrska, que se turnará en el papel con Anna Pirozzi y Lianna Haroutounian, incorpora a la esclava etíope que se enamora de Radamés, el príncipe egipcio que ha interpretado esta noche el estadounidense Gregory Kunde.

Ambos han sido muy aplaudidos, como la lituana Violeta Urmana en el papel de Amneris, que alternará con Ekaterina Semenchuk, Daniela Barcellona y Marina Prudenskaya.

Nicola Luisotti se ha encargado del foso en el que es su tercer título verdiano en el Real, después de "Il trovatore" (2007) y "Rigoletto" (2015), y ha hecho el encaje de bolillos que requiere una producción de casi 300 artistas, entre solistas, coro, bailarines, actores y orquesta.

Con la reposición de este título el Real homenajea al tenor cordobés Pedro Lavirgen (1930) -uno de los mejores Radamés de la historia-, presente en la sala y que ha recibido una gran ovación del público al finalizar la representación.

El Real ha anunciado antes de comenzar la representación que la función de hoy estaba dedicada al que fue su director musical entre 2003 y 2010, Jesús López Cobos, fallecido el pasado viernes en Berlín.

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