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El Diario de Cantabria

MEDIO AMBIENTE

Peñacastillo protesta por la tala de árboles en una urbanización

Los vecinos de Peñacastillo denuncian que desde la tala de los árboles los ruidos en la urbanización son insoportables y los metales atmosféricos procedentes de las fábricas vecinas que antes eran frenados ya no son absorbidos.

Desoladora imagen después de la tala indiscriminada que ha sido   denunciada por numerosos vecinos de la zona. / ALERTA
Desoladora imagen después de la tala indiscriminada que ha sido denunciada por numerosos vecinos de la zona. / ALERTA
Peñacastillo protesta por la tala de árboles en una urbanización

Ahora los ruidos en la urbanización son insoportables. Los metales atmosféricos procedentes de las fábricas vecinas que antes eran frenados, absorbidos, utilizados y gestionados por los árboles, ahora tendrán que hacerlo los pulmones de los vecinos y desgraciadamente sufrir las consecuencias en el deterioro para su salud. La carbonilla empieza a campear por sus terrazas. El paisaje es desolador. En esos magníficos árboles que los han protegido tanto como lo hacían sus padres, vivían una variedad increíble de pájaros, entre los nocturnos autillos, carabos, algún búho. Y entre los que se deleitaban por la madrugada  jilgueros, palomas torcaces, lavanderas, mirlos, grajos, gorriones, tórtolas, estorninos.... entre otros. Han dejado un espacio abierto por el cual cualquier niño  tiene un acceso directo a las  vías con un peligro potencial que puede ser mortal. Y además el problema es que quieren seguir talando más y más árboles.

A pesar de vivir junto a una fábrica, los vecinos se sentían protegidos de ella y de las vías del tren por aquellos árboles, tanto por la función ecológica que realizaban, como porque impedían que los niños pudieran acceder a las vías del tren. Ya no podrán las familias gozar de la tranquilidad de saber que los niños están jugando en el parque infantil y en las campas, como lo han estado  haciendo hasta ahora.

Los árboles han sido talados sin compasión, sin comunicarlo previamente a nadie, sin informar a ningún vecinos. Sólo nos ha quedado el consuelo de poder avisar a nuestro diario de toda la vida, ALERTA. Todo se hubiese solucionado con unas sencillas podas de las copas. Sin embargo, se han cortado decenas de árboles sanos que protegían y cerraban la urbanización. Estos árboles tenían  más de treinta años y el daño ecológico es ya irreparable. Se ha puesto de manifiesto una gran falta de sensibilidad increíble, por parte de parques y jardines, en definitiva del Ayuntamiento a la hora de talar unos árboles que han necesitado un gran periodo de tiempo para desarrollarse, siendo nicho ecológico para una gran variedad de aves. Entre todos tenemos que intentar evitar estas situaciones que en definitiva dicen muy poco en favor del hombre como especie. Los tiempos van cambiando y las mentalidades han de ir evolucionando hacía el respeto a la Naturaleza. Y ser conscientes que el hombre sin el árbol no puede vivir.

Les tendríamos  que tratar como hermanos, pues lo son. La función ecológica que desarrollaban estos árboles se ha perdido para siempre. ¿Qué hacemos? ¿Plantamos  árboles nuevos?, ¿Cuánto tiempo necesitarán para desarrollarse?.

Muchos de los vecinos de esta urbanización cuando los árboles tengan los años de los talados ya habrán muerto. La preocupación mayor es el peligro que supone para los niños y mayores el acceso directo a las vías del tren, así como toda la gente que sufre de problemas respiratorios y de asma ya que la calidad del aire que respiramos desde hoy se verá seriamente alterada.

GRAVE RIESGO PARA LOS NIÑOS. Los mismos que han talado los árboles reconocían que con una sencilla poda hubiese sido suficiente. Antes de haber realizado semejante atentado ecológico, habría que haber valorado todas las consecuencias que dichas acciones podrían desencadenar y en lo que a este tema se refiere son muchas. ¡Y más cuando todo era evitable! Amén de todo lo expuesto respecto a la limpieza atmosférica realizada por los árboles y al control del ruido, la ausencia de árboles permite un acceso directo desde la amplia campa a las vías del tren. Lugar, la campa, donde habitualmente juegan al fútbol no solo los niños de la urbanización, sino otros muchos de otros edificios colindantes que tienen amigos allí. 

Cuando la caprichosa pelota, en vez de quedarse en el recinto ruede a las vías del tren. ¿Habrá allí personas mayores para evitar que los niños se lancen a recogerlas?. Al otro lado de las vías, ahora de muy fácil acceso, hay un túnel que discurre debajo de las vías de FEVE y que comunica con la fábrica. Todos hemos sido niños y con ganas de aventuras. Todo ello invita a la investigación, a descubrir nuevos lugares. ¿Quién les retendrá cuando atravesando las vías se adentren en estos lugares?. Ellos son niños, no ven el peligro pero nosotros debiéramos adentrarnos a todo esto para evitarlo. Toca buscar soluciones rápidas y sobre todo, de la misma forma que en otras zonas han plantado árboles de cierta altura y consistencia, con más razón, se debiera tomar la decisión de hacerlo aquí en tiempo y forma y así, aún no siendo posible devolver la vida a los árboles, sí que no se coloquen unos plantones enanos que tarden infinidad de años en protegernos de todo el daño al que han sido sometidos los vecinos de Peñacastillo. 

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