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El Diario de Cantabria

PUERTO

Unos cincuenta metros del Muelle de Maliaño en Santander se hunden

No pudieron soportar las 160 toneladas de peso de una plataforma y de la máquina excavadora que transportaba, que cayó al agua. Afortunadamente no hubo que lamentar heridos.

La plataforma cayó al agua, mientras la cabeza tractora quedó en el muelle. / ALERTA
La plataforma cayó al agua, mientras la cabeza tractora quedó en el muelle. / ALERTA
Unos cincuenta metros del Muelle de Maliaño en Santander se hunden

Un tramo de unos 240 metros cuadrados del Muelle de Maliaño, ubicado frente al barrio Pesquero de Santander, se desplomó la madrugada pasada al no soportar las 150 toneladas de peso de un camión de carga especial que estaba allí estacionado. Así lo informó el presidente de la Autoridad Portuaria de Santander (APS), Jaime González, quien indicó que no se habían producido heridos, así como que el suceso no afectará a la normalidad operativa del Puerto, si bien esta franja del cantil del muelle, que tiene unos 12 metros de profundidad, será revisada. En este sentido, no se autorizará el aparcamiento en esta zona flotante, soportada por columnas, hasta que se compruebe su estado.

El muelle de Maliaño, que comprende la continuación de la calle Antonio López, es el área más antigua del Puerto, ubicada en la zona urbana, donde antaño se operaba con grúas, si bien todavía mantiene cierta actividad industrial en el ámbito roro. Hacia las 4.15 horas se hundió el tramo I del Muelle de Maliaño, una zona acotada para aparcamiento sobre el cantil del muelle en la que se encontraba una plataforma que transportaba una sofisticada máquina excavadora de 90 toneladas. El conjunto, que alcanza las 150 toneladas, es un transporte especial que había llegado por carretera al Puerto de Santander y se disponía a embarcar en la línea de tráfico RoRo de CLdN.

El tramo de unos 240 metros cuadrados, 24 metros de longitud por 10 metros de anchura, se ha derrumbado al no soportar la carga que estaba estacionada sobre él mismo. La tipología del muelle en la zona hundida consiste en un entramado de pilotes de sección cuadrangular y vigas, por lo que el fallo de una de las vigas o pilares, sometidos a una sobrecarga, afecta al resto de la estructura y origina el hundimiento del tramo. A las 4.15 horas, cuando la máquina estaba a punto de ser embarcada, se ha oído un fuerte ruido y se ha visto que al ceder el muelle, la parte trasera de la plataforma de transporte se ha hundido y la máquina excavadora, que ya estaba destrincada, ha caído al agua. La cabeza tractora sigue colgando sobre el muelle, ya que al soltarse la excavadora se ha evitado que la arrastre.

Después del accidente se ha vallado la zona para evitar otros riesgos, en especial caídas. González ha explicado que la zona a la que ha caído la máquina no tiene mucha profundidad pero «está en el agua», con lo que será necesario rescatarla. La máquina es una TESMEC TRS 1475, de más de 90 toneladas de peso y se trasladaba a Irlanda para trabajar en una obra civil en ese país. En este sentido, ha concretado que el objetivo es recuperar «con la máxima celeridad» el camión y a continuación la máquina que transportaba, «que tendrá que ir a Madrid para que toda la electrónica y todo lo que haya podido resultar dañado se pueda reparar con la mayor urgencia y volver a realizar el viaje». En concreto, se ha contactado con un equipo de buzos para que haga una inspección visual de la zona afectada por la caída y determinar la ubicación exacta de la máquina, puntos de posible anclaje para su izado, etcétera y aunque la máquina hundida está en una zona de atraque, se va a señalizar con bollarines, para avisar de su ubicación. También se han iniciado los contactos con empresas de grúas para estudiar la maniobra de rescate, tanto de la plataforma como posteriormente de la excavadora.

En un comunicado, la APS ha informado que se está trabajando en coordinación con el propietario de la máquina, el transportista, el transitario y el servicio técnico de la máquina, «ya que la colaboración de todos los afectados es fundamental para resolver esta situación a la mayor brevedad». Además, el Puerto va a «revisar todo lo que compete» a esa zona del cantil de los muelles. Al respecto, González ha explicado que el plan de empresa del Puerto ya contemplaba una partida de 10,6 millones de euros entre 2017 y 2020 destinados al Muelle de Maliaño, una estructura de 80 años de antigüedad. «Son dos ámbitos de actuación, plazo inmediato de recuperación de lo que ha caído al agua y a continuación reparación de lo que ha colapsado. Y la revisión de toda la zona del cantil del Muelle de Maliaño», ha resumido.

El responsable de la APS ha asegurado que el accidente no implica paralizar la actividad portuaria en el lugar, puesto que se ha producido en una zona de aparcamiento y no de acceso ni paso hacia la rampa, con lo que el tráfico puede seguir funcionando. «Lo único que sucede es que hay una zona de muelle donde en este momento tenemos un hueco pero que no condiciona la operativa en absoluto», ha indicado. El desplome se ha producido a unos 140 metros de la zona de embarque con lo que los accesos al barco, tanto de entrada como de salida, y toda la mercancía rodada --porque es un muelle que tiene una rampa para tráfico roro de contenedores y semirremolques, así como de maquinaria de proyecto (transportes especiales)-- puede seguir operando. González explicó que el Puerto tiene establecido que esos muelles pueden funcionar en términos de residencia en parámetros equivalentes a lo que la carretera autoriza, pero «como se ha visto en este caso, parece que no era así», ha reconocido, con lo que «ahora tenemos que replantearnos la revisión de toda esa zona».

En este sentido ha indicado que si ahora llegara al Muelle de Maliaño «otra máquina con 150 toneladas permitiríamos su aparcamiento solo en la zona sólida; en la zona de cantil, soportada por columnas, no autorizaremos el tráfico pesado», avanzó.

Muelles muy antiguos. Remarcó que el desplome ha «evidenciado» que, independientemente de que pudiera haber «algún deterioro o no, porque son muelles muy antiguos aunque en su momento soportaban cargas superiores», los muelles «no estaban en situación de resistir hasta 150 toneladas».

Ahora se hará frente a la situación con la partida de 10,6 millones consignada para mantenimiento operativo de los muelles. «A lo mejor teníamos que haber llegado antes pero seguimos con nuestro plan de repararlo y mantenerlo en funcionamiento», ha observado.

Las operaciones que se realizan en los muelles de Maliaño han estado «muy limitadas» al atraque de buques de pequeño porte, ya que el uso y el paso del tiempo los ha ido deteriorando y, además, no disponen de mucho calado para los tráficos actuales. No obstante, dado que existen buenos almacenes cubiertos y una rampa roro hidráulica en servicio, se considera que recuperar dos puestos de atraque, 375 metros de longitud de muelle, mejora el servicio que se presta al tráfico de cruceros, tráfico roro y atraques de buques inactivos en el Puerto de Santander.

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