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El Diario de Cantabria

TRIBUNALES

El acusado de matar al comerciante chino dice que pedirá perdón el día del juicio

Uno de los acusados de propinar una paliza a un comerciante de nacionalidad china de Torrelavega. / J. RAMÓN
Uno de los acusados de propinar una paliza a un comerciante de nacionalidad china de Torrelavega. / J. RAMÓN
El acusado de matar al comerciante chino dice que pedirá perdón el día del juicio

Uno de los acusados de propinar una paliza a un comerciante de nacionalidad china de Torrelavega, que falleció días después, ha afirmado hoy, durante la vista para acordar o no la prórroga de su estancia en prisión provisional, que pedirá "perdón" el día que se celebre el juicio.

Este acusado se ha manifestado así cuando el tribunal le ha preguntado si tenía algo que añadir a las razones esgrimidas por su abogado en la vista para estudiar si sigue o no en prisión provisional.

La Fiscalía ha solicitado que continúe esa medida cautelar, mientras que la defensa del joven, acusado junto a otros dos por la muerte del comerciante chino, se ha mostrado en contra de que siga en prisión provisional.

Al aclararle la juez que no se le preguntaba por lo que pensaba declarar durante la celebración del juicio, sino solo respecto a la prisión provisional, el joven se ha atenido a lo solicitado por su defensa. "Yo, lo que dice mi abogado", ha añadido.

El acusado, para el que la Fiscalía solicita una condena de 25 años de cárcel y 20 de prisión vigilada, se encuentra en prisión a la espera de juicio, ya que iba a celebrarse la pasada semana pero se suspendió al recusar éste a la abogada del turno de oficio que se le había asignado.

Al no haber asignado el acusado a un letrado, el Tribunal Superior de Justicia de Cantabria le ha proporcionado uno de oficio, convocado hoy, junto con el Ministerio Fiscal, para estudiar la prórroga o no antes del próximo 13 de noviembre, cuando se cumplen dos años desde su ingreso en prisión provisional.

Antes de que llegue esa fecha debe acordarse si se prorroga o no la medida preventiva, ya que de no hacerlo el acusado quedaría en libertad.

La Fiscalía ha pedido que se alargue la estancia en la cárcel del joven, el único que continúa en prisión provisional de los tres acusados, por un plazo de dos años, hasta que sea posible llegar al límite legal de cuatro, si no se dictase sentencia antes.

Ha basado esta petición en que, en su opinión, "persisten los razones que se tomaron en consideración" para acordar la necesidad de esta medida cautelar el 13 de noviembre de 2015, entre las que ha destacado que el acusado reconoció ese día en su declaración ante el juez haber dado "al menos un puñetazo" al fallecido.

El ministerio público ha considerado que los motivos que se tuvieron en cuenta para establecer la prisión provisional por primera vez "incluso" se han "exacerbado", porque, con la proximidad de la vista, aumenta el riesgo de fuga, y la posibilidad de que el acusado procure "injerencias" en los testigos y provoque "daños" a la acusación particular "por venganza", por haber pasado ya dos años en prisión.

La defensa se ha opuesto a la prórroga de la prisión provisional porque su representado "no tiene dinero y no tiene medios" suficientes para poder huir, y ha agregado que, si los tuviese, esa fuga "de todas formas no se iba a producir".

Ha asegurado además que no existe riesgo de destrucción de pruebas porque ha finalizado la fase de instrucción, en la que se recogen.

También ha opinado que el ensañamiento necesario para calificar los hechos como asesinato y no como homicidio "no está suficientemente acreditado" por que el acusado haya admitido haber dado un puñetazo al comerciante.

Por ello, el abogado defensor ha sugerido que se "sustituya" la prisión provisional por otra medida "menos grave", como la retirada del pasaporte del acusado o la libertad vigilada.

Ha asistido también a la vista, aunque no ha participado, el letrado de otro de los acusados.

Según el relato del Ministerio Fiscal, las tres personas acusadas, de común acuerdo, llegaron al establecimiento, regentado por la víctima, de nacionalidad china, y mientras uno de ellos trataba de venderle varios productos, los otros dos se dirigieron a las estanterías de las bebidas alcohólicas con la intención de llevarse varias botellas.

Cuando el hombre se dio cuenta, les recriminó su conducta, inició una discusión y los tres acusados le propinaron una paliza.

La esposa del comerciante trató de defender a su marido, recibió una patada y cayó al suelo, por lo que sufrió diversas lesiones.

El comerciante murió horas después por un traumatismo craneoencefálico grave y un fracaso multiorgánico.

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