Jueves. 22.02.2018 |
El tiempo
Jueves. 22.02.2018
El tiempo
El Diario de Cantabria

TRIBUNALES HOMICIDIO

La Fiscalía mantiene los 25 años para los tres acusados de la muerte del tendero chino

Las acusaciones y las defensas del juicio del tendero chino que murió tras una paliza han mantenido sus peticiones: que los acusados sean condenados por asesinato, con una pena de 25 años de cárcel, en el caso de la Fiscalía y el letrado de la viuda, y la absolución las defensas, que cuestionan la instrucción.

Un momento del juicio. / J. RAMÓN
Un momento del juicio. / J. RAMÓN
La Fiscalía mantiene los 25 años para los tres acusados de la muerte del tendero chino

En la última sesión del juicio, que ha tenido lugar hoy en la Audiencia de Cantabria, las partes personadas en el proceso han mantenido sus peticiones de pena, sin introducir alternativas.

La Fiscalía y la acusación particular piden 25 años de cárcel para cada uno de los tres acusados (dos chicos y una chica) y les achacan delitos de asesinato y robo con violencia en local público.

Además, a uno de ellos, el único que está en prisión provisional, le atribuyen un delito de lesiones.

Además de la cárcel, estas acusaciones piden veinte años de libertad vigilada e indemnización.

El Ministerio Fiscal y la acusación particular, que ejerce la viuda del fallecido, mantienen que la condena debe ser por asesinato y que los tres acusados golpearon a la víctima. El letrado particular ha añadido que los dos jóvenes que no reconocen haber pegado al tendero tuvieron una actitud "activa" y en ningún caso trataron de separarle de su compañero.

Las defensas sostienen que no cabe una condena por asesinato y defienden que el suceso fue "una cadena de calamidades" que desembocaron en la muerte del tendero chino, un resultado que, según estos abogados, nadie podía prever.

Uno de los abogados de la defensa ha considerado que ni siquiera el Juzgado de Torrelavega o la Policía pensaron que este asunto podría acabar en un procedimiento por asesinato, y de ahí que la instrucción haya sido "un desastre".

Este abogado ha señalado que esta causa comenzó a instruirse como un delito de lesiones, de modo que, a su juicio, la investigación no fue todo lo profunda que requiere un asesinato, y la Policía no tomó los datos de más de un par de testigos, no se hizo un reconocimiento de la tienda ni tampoco una reconstrucción, y no se mandó a analizar la ropa de los detenidos para comprobar si había restos de sangre o señales de lucha.

Pero el fallecimiento del comerciante chino cinco días después de los hechos lo "lo cambió todo" y, según este abogado, todas esas "insuficiencias" en la instrucción resultan ahora determinantes.

El abogado del acusado que sigue en prisión provisional, el único que ha reconocido que propinó "tres puñetazos", ha asegurado que este chico no ha mentido y ha considerado que un cúmulo "de fatalidades" llevaron a que el comerciante muriera, por una mala caída tras esos golpes y las patologías previas de esta persona.

Sin embargo, la fiscal sostiene que cualquier persona sabe que si se propinan varios golpes en la cabeza se puede provocar la muerte.

Además, la representante del Ministerio Público ha criticado que los acusados no buscaran auxilio para el comerciante y ha recordado que "fueron sorprendidos riéndose y mofándose de la víctima, con total desprecio hacia la suerte que podía haber corrido".

Estas palabras han servido a las defensas para reforzar su argumento de que los acusados no tuvieron intención de matar.

"Alguien que teme lo que ha hecho huye, no se queda fumando en un callejón", ha señalado uno de los letrados.

Las defensas cuestionan también el testimonio de la viuda del tendero, a quien no otorgan credibilidad, y piensan que no ha dicho la verdad porque supondría reconocer que su marido compraba mercancía robada para vender después en su bazar.

El abogado del joven que está en prisión ha afirmado así que la muerte del comerciante chino se produjo por una desavenencia en el precio que la víctima quería pagar a su defendido por los efectos robados. "Lo que sucede, sucede por cinco euros. Mi defendido era el perista del chino", ha agregado.

Las defensas también han destacado las "contradicciones" en las distintas declaraciones que hizo la viuda en la comisaría, el Juzgado y el juicio.

Pero las acusaciones dan total veracidad a la viuda, porque creen que ha declarado siempre de forma "contundente" y "sin fisuras", con una versión que no ha cambiado en el tiempo.

Por el contrario, no ven creíble lo que manifestaron los dos testigos sudamericanos que exculparon a los acusados que están en libertad.

Las acusaciones llegan a dudar de que estos dos testigos realmente presenciaran los hechos y les parece sospechoso que acudieran voluntariamente a la Policía días después y que uno de ellos dijera que declaraba porque se lo pidió "un pariente rumano" del fallecido, del que su viuda asegura no tener constancia.

Y, sobre la declaración que hizo el acusado que sigue en prisión el primer día de juicio, cuando responsabilizó a sus compañeros de los hechos, el letrado de la chica lo ha atribuido a un ánimo de venganza o a que, como el propio joven dijo, quería "repartir el amargo pastel y que a él le toque menos".

Además, este abogado ha opinado que este acusado se autoinculpó en los calabozos de la Policía poco después de su detención porque entonces el comerciante aún no había fallecido y pensaba que se enfrentaba solo a unas lesiones, no a una muerte.

Una vez concluido el juicio por este caso, el tribunal tendrá que dictar la sentencia, en la que podrá imponer la misma condena que piden las acusaciones por asesinato o fijar otra más baja, en caso de que los magistrados entiendan que no se ha cometido ese delito sino homicidio o lesiones graves con resultado de muerte, o bien que el grado de participación de alguno de los procesados fue menor.

Comentarios