Miércoles. 22.11.2017 |
El tiempo
Miércoles. 22.11.2017
El tiempo
El Diario de Cantabria

CONCIERTO ENRIQUE IGLESIAS

El éxtasis se transformó en decepción

Unos 30.000 espectadores se quedaron muy decepcionados con el concierto de Enrique Iglesias, que ni siquiera se despidió de su público.

Vista del estadio con las casi 30.000 personas que asistieron a ver a Enrique Iglesias. / ALERTA
Vista del estadio con las casi 30.000 personas que asistieron a ver a Enrique Iglesias. / ALERTA
El éxtasis se transformó en decepción

Enrique Iglesias llenó la noche del sábado los campos de sport de El Sardinero, en un concierto que ha congregado a 30.000 personas, según dijo el propio cantante, pero que acabó con un sonoro pitido de todo el estadio, que protestó por su marcha intempestiva y sin despedirse del público. El cantante, que casi al final del concierto reconoció sentirse «nervioso» por cantar en España e, incluso, pidió disculpas al público por ello, comenzó el concierto saliendo de la mitad de los campos de sport por una pasarela con cinta transportadora, y al ritmo de su último single, «Súbeme la radio». El concierto del artista era uno de los principales del Año Jubilar Lebaniego, tras la presencia del francés Jean-Michel Jarre con el que se abrió en abril este acontecimiento religioso y cultural que tiene como epicentro el monasterio de Santo Toribio de Liébana, uno de los cinco lugares santos de la cristiandad. «Bailamos» sonó dos veces, tras un bis del cantante, sobre el escenario que ocupaba toda la parte norte del campo de El Sardinero, y llegó el momento más emotivo de la noche con «Loco», para cuya interpretación Enrique Iglesias se trasladó a un plataforma situada en el centro del estadio con sus músicos.

Enrique Iglesias abandonó las tablas y la luz se hizo en los campos de sport de El Sardinero, con todo el público esperando a otras conocidas canciones del artistas como «Experiencia religiosa» o «Súbeme» de nuevo. Pero Enrique Iglesias no volvía al escenario y eso comenzó a provocar cuchicheos e indignación entre los miles de seguidores que comenzaron a pitar la ausencia del intérprete. Muchos empezaron a criticar su actuación e, incluso, en parte de los campos de sport de El Sardinero se comenzó a ver a gente levantando sus manos y diciendo: «Manos arriba, esto es un atraco» o «fuera, fuera».

Los minutos pasaban y los responsables de producción comenzaron a desmontar el escenario, mientras la gente miraba atónita que Enrique Iglesias se hubiera ido sin despedirse ni siquiera presentar a los que le acompañaban. El público comenzó a abandonar los campos de sport de El Sardinero, justo 90 minutos después de que el cantante iniciara su actuación, y entre comentarios -nada buenos para Iglesias- la gente fue saliendo escalonadamente, quejándose de cómo había finalizado este único concierto del intérprete en España.

Comentarios