Lunes. 26.06.2017 |
El tiempo
Lunes. 26.06.2017
El tiempo
El Diario de Cantabria

BALONMANO

Sin margen de error

El DS Autogomas aún puede revertir su situación si encuentra la manera de volver a ser competitivo y supera a sus tres rivales directos, con los que se mide en el próximo mes.

José Antonio Calderón, ante la defensa del Cuenca. / J.R.
José Antonio Calderón, ante la defensa del Cuenca. / J.R.
Sin margen de error

El DS Autogomas ya es colista. La derrota del pasado fin de semana contra Cuenca y los resultados consumados en otras canchas han hecho que los hombres de Rodrigo Reñones hayan pasado a ocupar el último puesto de la tabla a falta sólo de cinco partidos para que se baje el telón de la temporada. La situación es crítica pero no lo es tanto por lo que reflejan los números, sino por la sensación que transmite el equipo, ya que, a día de hoy, da la sensación de no estar capacitado para ganar partidos. El motor no le da. Ha sufrido semejante cúmulo de imprevistos e incluso de desgracias que le han dejado maniatado. No está resultando competitivo y de ahí que el panorama no se presente halagüeño a no ser que el equipo sea capaz de dar un brusco cambió de rumbo el próximo fin de semana.

El equipo santanderino tiene margen para conseguir su objetivo. A pesar de la mala segunda vuelta que ha firmado hasta la fecha, aún tiene margen de actuación. Lo que no tiene es margen de error. Tiene cinco partidos por delante ante sus tres rivales directos (sólo hay ya cuatro equipos en la lucha por la permanencia), ante un equipo al que ya ha ganado en La Albericia en Copa como el Atlético Valladolid y un último contra La Rioja. Este último envite será en la última jornada, para cuando sería altamente recomendable tener los deberes hechos. Sin embargo, tal y como se ha dibujado la situación, sólo llegar con vida a ese día ya significaría que el equipo ha reaccionado y que incluso ha resucitado. Porque lo cierto es que ahora está moribundo.

Hay vida. Sobre todo, porque el DS Autogomas inicia una fase del calendario donde se medirá con quienes han venido ocupando el pozo clasificatorio desde el primer día. El próximo fin de semana visita Benidorm, después recibe al Atlético Valladolid para viajar después a la cancha del Cangas y cerrar esta serie de duelos en los que sólo valdrá ganar midiéndose al Villa de Aranda en Santander. Si el conjunto cántabro es capaz de reaccionar a tiempo, aún mantendrá sus constantes vitales activos. Si no lo hace y mantiene el nivel de las últimas semanas, el último mes de liga puede resultar una agonía.

La reacción debería llegar en Benidorm. Allí jugará el sábado un DS Autogomas herido que no encuentra la manera de recuperar su mejor versión defensiva como mejor argumento para compensar sus carencias ofensivas. A pesar de la reputación que mantiene el equipo, no transmite la sensación de creer en sus verdaderas posibilidades de ganar partidos y, por ejemplo, el sábado, en lo que era una auténtica final, jugó en todo momento a remolque sin alcanzar a dar ese salto que le metiera en partido. Cuenca venía de perder ante los tres rivales directos del conjunto cántabro pero se llevó todo el botín de La Albericia. Una historia similar había escribo el Bada Huesca semanas atrás.

Es el Benidorm, al igual que el Cangas, un equipo que cotiza al alza y que ha conseguido salir del agujero impulsado por el cambio de entrenador. El equipo alicantino se movió bien en el mercado invernal fichando al máximo artillero de la competición de la temporada pasada pero eso no sirvió para retomar la competición en febrero ganando partidos. Tuvo que ponerse Zupo Equisoain a los mandos para que empezara a suceder eso. Y, desde entonces, los alicantinos han sumado siete puntos más que los cántabros. Los últimos fueron el pasado fin de semana, cuando se deshicieron del Villa de Aranda a domicilio 24-28.

En Benidorm esperan el partido ante el DS Autogomas como una enorme posibilidad de dejar la permanencia más que encarrilada. Confían en que incluso les sobren partidos después de haber superado una muy mala situación. Por eso se han volcado con el encuentro. Están realizando una campaña de regalo de entradas a los abonados para intentar que haya un gran ambiente que empuje a su equipo. Contra eso también tendrá que luchar un equipo santanderino que afrontará la cita como una última oportunidad de aferrarse a la vida. Está en una situación delicada y lo primero que ha de conseguir es que esa extrema necesidad se vea reflejada sobre el parqué.

Tan crucial es lo que sucederá la próxima jornada, cuando el Cangas reciba al La Rioja y el Villa de Aranda visite Valladolid, que en el club incluso se replantearían la posibilidad de buscar refuerzos a contra reloj si vuelven con vida del pabellón alicantino. Es patente que a Reñones le faltan cartas con las que poder afrontar las partidas con garantías y que sin ellas se antoja difícil ganar. Y es que, no ha podido tener peor suerte el club cántabro esta temporada con los fichajes, ya que se ha podido permitir tres y dos de ellos ya han pasado por quirófano y otro ha jugado toda la temporada con molestias en el hombro. De hecho, ni siquiera está descartado que él mismo tenga que ser intervenido. Se trata de Makaria, cuyo labrum le dio un aviso durante el calentamiento del encuentro de la pasada semana. Y en casa están Iván Amarelle, que se rompió el cruzado, y Dusan Bozoljak, que se rompió un dedo seis días después de haber pisado Santander para sustituir al gallego.

Todo han sido calamidades que se han juntado con los problemas físicos de varios jugadores que se mantienen en activo o con el peor momento de Pablo Paredes, que no está terminando fino la competición. Es un jugador clave para el equipo cántabro pero se ha quedado como el único capaz de lanzar y anotar desde nueve metros. Y esa responsabilidad pesa. Sobre todo, para un jugador que, aunque tenga una proyección envidiable, aún tiene 22 años.

Comentarios