Miércoles. 07.12.2016 |
El tiempo
Miércoles. 07.12.2016
El tiempo
El Diario de Cantabria

BALONMANO

Indignados con los árbitros

El Sinfín volvió de Valladolid con la sensación de haber sido claramente por los colegiados con tres exclusiones en los últimos 11 minutos que invalidaron una renta de cuatro goles

Pablo Paredes acabó con nueve goles el partido de Valladolid. / LOF
Pablo Paredes acabó con nueve goles el partido de Valladolid. / LOF
Indignados con los árbitros

El DS Autogomas volvió de vacío de Valladolid. Está en plena sequía de puntos. Le cuesta avanzar y, a falta sólo de tres partidos para dar por terminada la primera vuelta, el conjunto cántabro está con siete puntos. Son dos más que las posiciones de descenso, lo que le deja sin demasiado margen de error para alcanzar el ecuador de la temporada con los muebles a salvo. En ese sentido, el partido del próximo sábado a partir de las siete contra el Cangas se antoja fundamental. No se puede escapar ni un solo gramo del botín porque es el colista quien visita La Albericia. El equipo de Reñones deberá entonces reencontrarse con la victoria para intentar buscar un cierto colchón con el que poder afrontar, seguidamente, un desplazamiento a Aranda, que siempre se les ha hecho muy cuesta arriba a los hombres de negro, y dos partidos consecutivos ante, nada más y nada menos, que Logroño y Ademar, en los que será complicado sumar.

El panorama que se ha dibujado es complicado. Está claro que nadie pensó que el relato de la temporada fuera a ser sencillo, pero hace un par de semanas sí habrían apostado en el club por tener algún punto más del que tiene ahora el equipo. Éste ya ha dejado pasar los partidos ante Cuenca, Benidorm y Valladolid sumando un solo punto y por eso urge atrapar todo lo que se va a poner en juego el próximo sábado.

La diferencia entre lo que sucedió el pasado fin de semana y los anteriores es que el DS Autogomas por fin volvió a hacer un buen partido. No regaló minutos y se reencontró con momentos de inspiración que incluso le permitieron afrontar la recta final del encuentro con cuatro goles a favor. Había levantado incluso desventajas de tres pero llegó al momento de la verdad con todo a favor. Sin embargo, algo cambió en esos momentos finales en los que surgió un nuevo enemigo más sobre la pista. Al menos, con esa sensación volvió la expedición santanderina de tierras vallisoletanas.

El Sinfín acabó el partido muy molesto con las decisiones arbitrales. Y ni siquiera es algo de este último fin de semana, ya que tampoco gustó el arbitraje, por ejemplo, de siete días antes ante el Balonmano Benidorm. En el club cántabro y, sobre todo, en el seno de la plantilla se sintieron muy perjudicados por la pareja de colegiados encargada de repartir justicia en el Huerta del Rey. Sobre todo, por la acumulación de exclusiones en los últimos once minutos de partido. Seis de ellos, los tuvieron que jugar los hombres de negro en inferioridad numérica. Y luchar contra eso es complejo.

La primera de esas tres exclusiones polémicas llegó en el minuto 19 del segundo tiempo, cuando José Antonio Calderón se tuvo que marchar al banco. Y entonces el DS Autogomas mandaba en el marcador por un 20-24 que anunciaba un final de partido incluso plácido para el conjunto cántabro. Se atisbaba la luz al final del túnel pero lo que llegó fue más oscuridad, ya que el equipo de Reñones sólo sería capaz de marcar un gol desde la exclusión de su lateral izquierdo hasta el final de la contienda. Fue un tanto de penalti marcado por Jorajuria que, cuanto menos, sirvió para cortar un parcial de 4-0 que cambió ese 20-24 por un 24-24.

Apenas unos segundos después de volver a la cancha Calderón, fue excluido Herrero Lon, que el sábado lo fue dos veces, algo extraño en él. Fueron prácticamente cuatro minutos consecutivos jugando con uno menos que los vallisoletanos aprovecharon al máximo para cambiar esa desventaja de cuatro goles en un empate. E igualados a 25 llegaron los dos equipos a los dos minutos finales de partido. Y fue entonces cuando el DS Autogomas volvió a quedarse con uno menos. Esta vez fue Diego Muñiz el excluido, por lo que tuvieron que jugar los cántabros con uno menos esos segundos vitales de partido. Aún así, tuvieron en su mano rascar un empate porque, tras adelantarse el Valladolid 26-25 (no había estado por delante desde el 15-14), el conjunto santanderino aún gozó de una pena máxima que no aprovechó Jorajuria, que acabó, como Paredes, con nueve goles. Eso lo aprovecharon los locales para poner el 27-25 final, para aumentar la indignación visitante y también su preocupación por su situación clasificatoria.

Había mucho cabreo en ese autobús de vuelta que algunos jugadores de la plantilla trasladaron en sus redes sociales. Alberto Pla fue de los más claros. Calificó de «lamentable» el arbitraje sufrido en el pabellón Huerta del Rey durante «los últimos quince minutos, donde nos han tirado un gran trabajo que nos había servido para irnos de catorce». «No estaría mal que se viesen los últimos quince minutos de partido y se tomaran medidas. Flaco favor se hace al balonmano», insistió el extremo reconvertido esta temporada en central. El jugador cántabro tuvo la oportunidad de ver de nuevo el vídeo del encuentro y, tras hacerlo, aseguró que «la indignación es aún más grande», ya que consideró que «mucho esfuerzo y trabajo detrás» había sido «tirado por la borda por factores externos».

También fue muy explícito Cristian Postigo. «No es por poner excusas porque nosotros también tuvimos errores claves, pero el criterio arbitral en los últimos quince minutos no lo entiendo...», afirmó el extremo en primer término. E insistió después en mostrar su incredulidad sobre las decisiones de los colegiados: «Dura derrota por errores nuestros y ajenos que no nos dejaron llevarnos algo más, pero visto el vídeo sigo sin saber cuál es el criterio arbitral».

José Manuel Calderón, el primero de los tres excluidos en los minutos finales de partido, aseguró que «más no se puede hacer» porque consideró que les había tocado «luchar contra ocho toda la segunda parte», lo cual considera «muy difícil». «Vergüenza que en Asobal haya este tipo de arbitraje», apuntaba el fornido lateral del DS Autogomas. Menos contundente pero por ese mismo camino se explicó Pablo Paredes, que acabó la contienda con nueve goles: «Dura derrota en Valladolid, pero una vez más ha sido muy fácil pitar al Sinfín en los últimos minutos». Con todo, el vizcaíno hacía un llamamiento a seguir peleando: «Aún así, nos levantaremos más fuertes que nunca».

Incluso Servando Revuelta hijo mostró enfado por lo sucedido y, sobre todo, por una derrota que, en su opinión tuvo un culpable claro. En primer lugar, destacó que había sido «un gran partido en un grandísimo ambiente» en el que el DS Autogomas había mostrado «un nivel espectacular». Y la crítica llegó a partir de ahí: «El partido se nos fue, pero no se nos escapó a nosotros». No citó directamente a los árbitros pero tampoco hace falta explicarlo todo.

Comentarios