Sábado. 23.09.2017 |
El tiempo
Sábado. 23.09.2017
El tiempo
El Diario de Cantabria

BM TORRELAVEGA

Un extraordinario BM Torrelavega destrozó al Alarcos Ciudad Real

Gran partido de los ‘naranjas’ que supuso la quinta victoria consecutiva y deja a los cántabros en puestos de fase de ascenso

Un extraordinario BM Torrelavega destrozó al Alarcos Ciudad Real

ALERTA / TORRELAVEGA

 

El Balonmano Torrelavega se despidió de 2016 dándose un homenaje de juego y goles ante uno de los rivales de la zona alta de la tabla. Los de Diego Soto, con una defensa extraordinaria en la segunda mitad, vapulearon al BM Alarcos Ciudad Real. Este resultado supone la quinta victoria consecutiva de la entidad naranja y deja a los cántabros en puestos de fase de ascenso al término de la primera vuelta de la División de Honor Plata. Ambos equipos eran conscientes de la relevancia del choque por lo que los primeros compases estuvieron marcados por la cautela. Ninguna de las dos escuadras quería cometer errores que condicionasen el resto del choque. El primero en romper esa dinámica fue el Balonmano Torrelavega. Tan solo fueron necesarias dos recuperaciones en defensa para armar dos contragolpes letales que culminaron los extremos. Primero José Carlos Hernández y luego Vicente Benito. Los naranjas firmaron un mini parcial de 0–3 que les sirvió para hacerse  con la iniciativa en el partido. El BM Alarcos Ciudad Real, tiempo muerto mediante, siguió con el plan inicial. Los locales no se desesperaron ante la primera arrancada visitante y mantuvieron su dinámica de juego sin precipitarse. Por su parte, los de Soto, apoyados una vez más en un ataque coral y una defensa expeditiva, mantenían un par de goles de renta que les permitían manejar el partido con comodidad. Aún cuando Maxi Cancio fue excluido, los cántabros siguieron por delante.

De hecho, cuando la igualdad numérica regresó al parqué del Quijote Arena, los torrelaveguenses asestaron un nuevo zarpazo al choque. Sergio Rodríguez, Edu Fernández y Sergio Crespo firmaron tres goles en dos minutos. Del 8–9 al 8–12. Además Luis de Vega detuvo un penalti que daba más alas a un equipo lanzado. De hecho, a pesar de que perdieron a Sergio Crespo, los naranjas lograron ampliar su ventaja gracias al acierto de Maxi Cancio y la aportación defensiva de un conjunto en estado de gracia. Tras una fase de intercambio de goles, una diana de Ramiro Merino sobre la bocina dejó el tanteador en 11–17 al término de la primera mitad. Las sensaciones eran insuperables. Más aún, cuando Marcos Dorado, uno de los más destacados del choque, firmó su cuarto acierto del partido para abrir las hostilidades en la segunda mitad. Los intentos locales por mantenerse a flote eran estériles ante un Balonmano Torrelavega de dulce. Cuando Juan Lumbreras dejó a los suyos con uno menos, emergió la figura de Maxi Cancio para mantener a los cántabros siete tantos arriba.  La defensa del BM Torrelavega volvía a ser una muralla infranqueable para su adversario. En los primeros diez minutos de la segunda parte, el BM Alarcos Ciudad Real solo fue capaz de hacer tres goles. Y en los diez siguientes, solo marcaron uno. Con el viento a favor, los de Soto pulverizaron a un rival incapaz de inquietar la meta de Luis de Vega. Marcos Dorado y Sergio Rodríguez daban alas a los sueños naranjas y obligaban a Javi Márquez a solicitar tiempo muerto. El marcador era de 14–23 a falta de 20 minutos para el final.

Sin embargo, los esfuerzos del técnico local fueron completamente estériles. Sus pupilos no encontraban fisuras ante una escuadra que demostró por qué lleva más de un mes sin perder. Los de Soto gestionaron a la perfección las inferioridades y desplegaron un ataque con tantas posibilidades que hace inútiles los esfuerzos defensivos del contrario. En esta ocasión, todos los jugadores de campo, a excepción de Carlos Pérez, lograron marcar al menos un gol.

Así las cosas, el Balonmano Torrelavega siguió a lo suyo cual martillo pilón y terminó destrozando a un rival de la zona media alta. A falta de 8 minutos, José Carlos Hernández establecía el 16–28. Con el signo del partido más que decidido, la casta de los locales les permitió maquillar el marcador. De hecho, anotaron casi los mismos goles en los último cinco minutos que en los 25 anteriores.

Comentarios