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El Diario de Cantabria

BALONMANO

España solo piensa en el liderato

La selección tratará de sumar hoy ante Macedonia la primera de las dos victorias que necesita para concluir la primera fase como primero del Grupo B, una posición que tendría como premio evitar a Francia en el cruce de octavos

Álex Dujshebaev, en acción ante Adelino Anderson Pestana de Angola. / GUILLAUME HORCAJUELO
Álex Dujshebaev, en acción ante Adelino Anderson Pestana de Angola. / GUILLAUME HORCAJUELO
España solo piensa en el liderato

La selección española de balonmano tratará de sumar hoy (20:45) ante Macedonia la primera de las dos victorias que necesita para concluir la primera fase como líder del grupo B, una posición que tendría como premio evitar a Francia, la máxima favorita para el oro, hasta una hipotética final.

Un durísimo partido que dará comienzo a la auténtica prueba de fuerza a la que se someterá el conjunto español en los próximos días, que apenas veinticuatro horas después de enfrentarse con Macedonio deberá medirse con otro rival del máximo nivel como Eslovenia.

«No son solamente esos dos partidos seguidos, sino que entre ese primer encuentro con Macedonia y los octavos de final jugaremos tres partidos en cuatro días, cuando la mayor parte de los equipos jugarán dos. Pero hay que aceptar el calendario como está y pensar que el equipo está preparado para afrontarlo», señaló el técnico español Jordi Ribera.

Un esfuerzo físico que el seleccionador español tratará de aliviar, tal y como dejó entrever, con la incorporación del central Raúl Entrerríos, que se quedó fuera del equipo en los tres primeros partidos a causa de una distensión en el aductor largo de la pierna izquierda.

La exigencia física no será, sin embargo, el único problema que deberá solventar el conjunto español ante una selección macedonia, que cuenta entre sus filas con uno de los más reputados cañoneros del panorama internacional, el lateral Kiril Lazarov. El jugador del Barcelona, que llega al partido como máximo goleador del torneo con un total de 31 tantos en las tres primeras jornadas, aglutina, tanto para bien como para mal, todo el juego ofensivo del conjunto balcánico.

Un arma de doble filo, ya que como ocurrió en la primera parte del partido ante Eslovenia, en la que Lazarov erró seis de sus diez lanzamientos, una mala actuación de su estrella merma notablemente las opciones de victoria de los macedonios.

Aunque por encima del poderoso brazo de Lazarov, la principal preocupación del conjunto español en defensa será adaptarse a la superioridad numérica de la que gozará Macedonia en cada ataque, que al igual que en los partidos precedentes volverá a jugar los sesenta minutos con siete jugadores de campo en ataque.

Circunstancia que obligará a multiplicar su actividad a la defensa española para evitar no sólo los lanzamiento de Kiril Lazarov, sino también impedir las conexiones con los extremos Goce Georgievski y Dejan Manaskov, así como, sobre todo, con el pivote Stojanche Stoilov.

Una arriesgada apuesta ofensiva del conjunto macedonio que puede facilitar, sin embargo, el juego de contragolpe del equipo español, que se encontrará con la portería vacía cada vez que logre recuperar el balón.

Igualmente será necesario que el conjunto español dote de la mayor velocidad posible a sus transiciones, incluso cuando haya encajado gol, para pode coger descolocada a la defensa macedonia, a la que le cuesta asentarse rápidamente en defensa dada la necesidad de efectuar un cambio para dar salida a la pista a su portero.

Velocidad que será igualmente necesaria en el ataque estático, en el que España deberá lograr de la mayor fluidez posible a su circulación de balón para superar a la rocosa defensa de la selección balcánica.

Una tarea en la que volverán a jugar un papel fundamental el central Dani Sarmiento y el lateral Eduardo Gurbindo, que tratarán de acelerar el ritmo para hacer llegar el balón a los pivotes y extremos del conjunto español.

Los Rivera, Víctor Tomas o Balaguer, así como Ángel Fernández, que parece haberse librado de la presión que le atenazó en los primeros partidos con los nueve goles que anotó ante Angola deberán ser los estiletes del conjunto español, que necesita de la victoria para jugarse en la última jornada el liderato del grupo con Eslovenia.

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