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El Diario de Cantabria

BALONMANO

El BM Torrelavega resuelve ante el Villa de Aranda a tres segundos del final

Sergio Rodríguez se dispone a lanzar a puerta. / ALERTA
Sergio Rodríguez se dispone a lanzar a puerta. / ALERTA
El BM Torrelavega resuelve ante el Villa de Aranda a tres segundos del final

El Balonmano Torrelavega demostró que tiene una fe inquebrantable. Un carácter a prueba de cualquier adversidad que termina generando muchos puntos a lo largo de una temporada. En el primer encuentro de la temporada en casa, los de Diego Soto recuperaron cinco goles de diferencia ante el BM Villa de Aranda en un final de partido épico. El choque comenzó con un ritmo frenético. Tanto que en menos de un minuto y medio ya se habían marcado dos goles, uno por cada equipo, y el BM Villa de Aranda había perdido un jugador. Marcos Dorado trabajó de maravilla en seis metros para forzar la primera exclusión del partido. Los de Soto comenzaban con viento de cola. Más aún, cuando Lorasque fue excluido por retener la pelota tras una infracción.

Sin embargo, la precipitación local unida al saber hacer visitante minimizó la ventaja que supone quedarse con dos más sobre la pista. Pasada la locura inicial, el tanteador se estabilizó gracias a los goles de José Carlos Hernández y el propio Lorasque. El encuentro era un hervidero de intensidad en el que las defensas podían con los ataques. De hecho, la zaga burgalesa fue penalizada hasta en cuatro ocasiones por su exceso de contundencia. Las pérdidas de balón de los locales lastraban el trabajo de desgaste realizado por la escuadra de Soto. Un gol de Eloy Krook establecía el 6–8 en el marcador y provocaba el primer tiempo muerto del partido.  Soto trató de reordenar las ideas de sus jugadores pero no había manera de superar a Luis de Vega. Con el ataque enredado en la trampa arandina, los visitantes volaban en el marcador. Víctor Megías primero y Luisma Lorasque después ponían cinco goles de por medio, 6–11. La herida cada vez era más profunda. Luis de Vega repelía cualquier intento local por salir del atolladero.. El Balonmano Torrelavega tenía que cambiar muchas cosas para tener opciones de hacerse con los primeros puntos del curso. La primera de ellas era apretar un poco más atrás y los de Soto no tardaron en hacerlo. Con Pablo Salvarrey bajo palos, lograron secar el ataque arandino durante seis jugadas seguidas. Suficientes para firmar un parcial de 3–0. El portero culminó su puesta en escena deteniendo un penalti que puso en pie al Vicente Trueba. Ahora eran los visitantes los que tenían problemas en ataque. Solo un providencial Luis de  Vega, que sacó una contra a bocajarro y un penalti, les mantenía por delante. El portero leonés sostuvo a los suyos  de la misma manera que Pablo Salvarrey encadenaba parada tras parada.  El cancerbero local detuvo otro penalti más antes de que el BM Villa de Aranda estabilizara su ventaja en tres, 13–16.  Durante unos cuantos minutos, ambos equipos intercambiaron goles. Oscar Río y Dalmau Huix eran los ejecutores en un partido realmente vibrante. La dinámica del partido favorecía a los visitantes que administraban a la perfección su ventaja. Edu Fernández estrechó el marcador hasta dejarlo 18–19. Sin embargo, Oscar Río estaba empeñado en vengarse de un ex equipo. El lateral tiró del carro cuando más lo necesitaban los burgaleses. Ramiro Merino marcaba el 20–22, a falta de 7:30 para llegar al final del encuentro. Todavía había opciones. Con el tanteador igualado a 22, los dos equipos desperdiciaron dos opciones para dar un paso hacia la victoria. Así las cosas, el choque llegó en tablas al último minuto. Con la pelota en poder de su equipo, Diego Soto solicitó un tiempo muerto. 60 segundos iban a decidir el signo de un partido espectacular.  Con los árbitros amenazando pasivo, Edu Fernández no acertó a batir a Amérigo y el tiempo muerto cambió de banquillo. Restaban 28 segundos para el final. 

Pablo Salvarrey sacó la pelota del partido. El rechace largó lo cazó Colunga que voló hacia la portería contraria. El central local sufrió un golpe franco en medio campo. Los naranjas quisieron sacar rápido pero Oscar Río obstaculizó el saque. Los colegiados expulsaron al cántabro y pitaron penalti a falta de seis segundos. José Carlos Hernández tiró de galones y asumió la responsabilidad. El extremo asturiano superó a Amérigo y desató la locura.

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